3.09.2010

Historia de dos ciudades (2010)



"Badajoz es un modelo de desorden urbanístico desde los años 30 (no entramos en las razones, describimos la situación en la que todos cuantos han gobernado tienen responsabilidades, por supuesto que unos más que otros).
Ese desorden urbanístico, que en realidad es social, ha generado (ya señalé ese hecho cuando debatimos sobre la ubicación de la estación del AVE, que debería haber servido como instrumento de soldadura, y va a serlo de fractura) una ciudad polarizada. En este sentido la historia de Badajoz, en el siglo XX y lo que llevamos de XXI, es una historia de dos ciudades que planeamiento tras planeamiento se siguen ignorando. En suma, el Badajoz que vivimos es bipolar: hay un Badajoz obrero, humilde, descuidado por las Administraciones y en parte, o a consecuencia de ello, por los propios vecinos; y un Badajoz mesocrático orgulloso de sí mismo, mimado especialmente por las últimas administraciones."


Referencia y texto
Baigorri, A. (2010), "Historia de dos ciudades", Convención Badajoz Siglo XXI, PSOE

12.05.2009

Diáspora y retorno (2009)

El libro es el resultado de una investigación realizada en 2008, obtenida mediante concurso público nacional.



Introducción

Junto a la cuestión ambiental, y la memoria histórica del papel jugado en la conquista y colonización de América (que en realidad es un proceso migratorio más), la diáspora es, sin duda alguna, uno de los elementos con más peso en el constructo social de la identidad extremeña. Se han hecho diversos cálculos no sólo sobre el volumen de población emigrada, respecto al cual no hay dificultades para su evaluación, como respecto al impacto de esa sangría en la estructura demográfica de la región. Haciendo un cálculo burdo, teniendo en cuenta una tasa de fecundidad promedio de 2,5 hijos por mujer para el periodo 1960-1975 (periodo en el que la emigración fue más intensa, y fundamentalmente de personas en edades reproductivas), sólo en dicho periodo se habrían perdido unas 380.000 migrantes más unos 450.000 descendientes no nacidos en la región entre 1960 y 1980, con lo que la población extremeña, sin contar posibles inmigrantes, sería hoy de más 2.000.000. De hecho, como se verá más adelante, hay más de 1,5 millones de personas, en España, nacidas en Extremadura, aunque apenas un millón residan en la propia región.

En cualquier caso aquel proceso es ya Historia, muy bien documentada por los numerosos estudios sobre emigración, y luego retorno, que se han hecho desde una perspectiva, primero histórica (destacando los de Moisés Cayetano) , y luego geográfica (destacando los de Gonzalo Barrientos y Antonio Pérez). Por lo tanto no nos extenderemos en ello más que lo circunstancialmente preciso para analizar la distribución actual de la población. Los estudios existentes hasta la fecha son lo suficientemente exhaustivos al respecto.

Sin embargo, tras tantos años de preocupación por el tema, y a pesar de que Extremadura ha prestado desde su constitución en Comunidad Autónoma particular interés, faltaba un análisis desde una perspectiva sociológica. Aún cuando en algunos de los estudios realizados hasta la fecha se han utilizado incluso técnicas propias de la Sociología, en ocasiones con un manejo incorrecto por no hacerlo especialistas, estaba pendiente de hacer ese abordaje desde la epistemología, y con las técnicas específicas de la Sociología. 

Este estudio es sólo un primer paso en la dirección de empezar a llenar ese enorme vacío, al que sin duda seguirán otros. Y el  concepto de diáspora sobre el que descansa es particularmente definitorio: del griego διασπορά [diasporá], el término (originariamente aplicado a la dispersión de los judíos) hace referencia justamente a la dispersión de grupos étnicos que abandonaron su lugar de origen no siempre de forma voluntaria y que se encuentran repartidos por el mundo, viviendo entre gentes que no son de su condición. Es por tanto un término con un fuerte contenido simbólico: justamente la voluntad de conocer no sólo los efectivos originarios de Extremadura, sino asimismo a sus descendientes, otorga al universo  a estudiar plena condición de diáspora.

Este volumen recoge los resultados de la investigación, así como algunos elementos metodológicos de la misma. Los ficheros con los microdatos de las encuestas realizadas, así como las grabaciones y transcripciones de los grupos de discusión realizados, quedarán a disposición de los investigadores futuros tanto en la Universidad como en los organismos responsables de la Junta de Extremadura.


Citar:

Baigorri, A. et al (2009), Diáspora y retorno, Junta de Extremadura

ENLACE AL LIBRO 


12.01.2009

Opinión pública y debate nuclear (2009)

Informe preparado por encargo de la Fundación Encuentro para su Informe sobre la Situación de España 2009, del que fue el capítulo 4. La verdad es que el texto tuvo una gestación algo traumática, y apareció con algunos párrafos iniciales que los propios autores no compartíamos. Pero como el Informe se publicaba entonces sin la firma de los autores reales de cada capítulo, pudimos encontrar un punto de consenso.





"Al hablar de fuentes de energía, modelo energético o energía nuclear, existe la tentación de pensar que se trata de un tema puramente técnico donde todo se halla perfectamente tasado y calculado y de lo que se trata es de que los ciudadanos conozcan los datos fundamentales y adopten una posición racional a partir de ellos. Esta visión del despotismo técnico, complementada por la de aquellos que opinan que el rechazo a la energía nuclear es un problema de comunicación, carece de una visión sociológica que permita entender a quienes la sostienen la importancia de la construcciónsocial de significados y la aparente, a su juicio, falta de racionalidad de los que la rechazan.La creciente preocupación por el cambio climático inducido por las emisiones de gases de efecto invernadero, el elevado coste de los combustibles fósiles y su creciente concentración en países políticamente inestables han hecho que muchos ciudadanos reconsideren su posición respecto a la energía nuclear, que no emite CO2 y que utiliza un combustible relativamente barato –un coste que aumentará necesariamente a medida que se incremente el parque nuclear mundial– producido por países más “fiables”.Por ello, en los últimos años las encuestas de opinión muestran una mejora de la percepción ciudadana acerca de la energía nuclear en muchos países; no obstante, el rechazo a este tipo de energía sigue siendo mayoritario.En el debate sobre la energía nuclear no se parte de cero ni se puede reducir a una cuestión técnica de costes de producción, disponibilidad de recursos, garantía de potencia o nivel de emisiones contaminantes. Desconocer la historia de la energía nuclear, su relación con la bomba atómica,el carácter invisible de la radiación, el miedo a la proliferación nuclear, el temor a lo incontrolable, etc., son argumentos poco técnicos, pero sin los cuales no hay forma de explicar el rechazo de amplios sectores de la población de los países desarrollados. Independientemente de que se les considere racionales o irracionales, estos factores influyen en las opiniones y decisiones de la gente y no basta con su descalificación. Por otro lado, la ciencia tampoco ayuda mucho a despejar incertidumbres –siempre estamos a 50 años de lograr la fusión atómica, los residuos nucleares “pronto” se reciclarán para ser utilizados de nuevo como combustible…– y no son pocos los ámbitos donde “ha ocurrido lo que es casi imposible que ocurra”. Ésta es la perspectiva que se pretende adoptar en el texto que sigue. Las opiniones sobre la energía nuclear no se pueden entender ni interpretar correctamente sin hacer referencia a la historia de esta energía, a sus orígenes científico-militares, a la controversia moral y no sólo técnica que la acompaña, a las estrategias de comunicación utilizadas a lo largo de décadas, a su tratamiento por parte de los medios de comunicación, al lenguaje en torno a problemas en las instalaciones… Elementos todos ellos donde el significado social desborda ampliamente los términos científicos o técnicos. La seguridad es un concepto estadístico, el riesgo es un concepto social. Cuando los costes de todo tipo son predecibles, visibles y controlables, la percepción de riesgo se reduce; cuando, como en la energía nuclear, se habla de radiactividad sólo detectable por medios técnicos, de residuos activos durante miles de años, de una amenaza de destrucción masiva por la utilización de armas nucleares, nos adentramos en un ámbito donde el concepto de control del riesgo adquiere perfiles específicos.Partir de esta realidad es fundamental para crear las condiciones de posibilidad de un verdadero debate sobre el modelo energético y, dentro de él, la posición de la energía nuclear, un debate complejo y trascendente en el que nos jugamos también un modelo de sociedad y de política."

Índice del capítulo

Tesis Interpretativas
1. Es necesario un debate sobre el modelo energético, no sólo sobre la energía nuclear
2. La historia de un rechazo social que aún perdura
II. Red de los Fenómenos
1. La cuestión nuclear, o lo nuclear como cuestión
1.1 Una energía fáustica
1.2 El movimiento antinuclear
1.3 El lobby nuclear
2. La cuestión nuclear en España
2.1 El proceso de nuclearización
2.2 El movimiento antinuclear
2.3 ¿Hay una moratoria nuclear?
3. El debate nuclear
3.1 El debate global: el desarrollo sostenible, argumento de doble dirección
3.2 La energía nuclear en el mundo
3.3 Diferentes estrategias nucleares
4. El debate nacional: lo que pensamos y lo que se dice
4.1 La construcción de la opinión pública
4.2 Evolución y estado actual de la opinión pública


Referencia:
Baigorri,A., Caballero, M., Chaves, M. (2009), "Cap. 4. Opinión pública y debate nuclear" en Fundación Encuentro, Informe España 2009, Madrid, pp. 291-359
Enlace al texto completo

Enlace al Informe completo: http://www.fund-encuentro.org/informe_espana/indiceinforme.php?id=IE16




11.23.2009

Envejecimiento activo en Extremadura. Un proyecto (2009-2010)

Otro de estos proyectos en los que trabajas con ganas, pero que luego no salen. Otro de esos elementos que constituyen el Currículum de Fracasos. En esta ocasión con máss "inri", porque en realidad fue a petición del organismo público (SEPAD) que te marea con modificaciones y mejoras durante meses... y finalmente el director general "lo vemos y hablamos", y desde entonces. No es que el tema no interesase, porque actualmente tenemos un pequeño proyecto de i+d+i sobre el tema, y ese mismo organismo ha ayudado a poner en marcha un megaproyecto de 1,2 millones sobre el mismo tema. Será que nos tocó la crisis, o nos faltó el contacto adecuado. Pasa mucho. En los últimos años, mucho más.




"El término «activo» tiene un campo semántico amplio: hace referencia a una parti-cipación continua en las cuestiones sociales, económicas, culturales, espirituales y cívi-cas, no sólo a la capacidad para estar físicamente activo o participar en la mano de obra. De hecho, conceptualmente puede ser aplicado no sólo a las personas ancianas que se retiran del trabajo, sino incluso a las que están enfermas o viven en situación de discapacidad, por cuanto -o en la medida que-, pueden seguir contribuyendo acti-vamente con sus familias, semejantes, comunidades y naciones. El envejecimiento activo trata de ampliar la esperanza de vida saludable y la calidad de vida para todas las personas a medida que envejecen, incluyendo aquellas personas frágiles, discapaci-tadas o que necesitan asistencia.
Si entendemos, como hace la OMS, el término «Salud» como referido al bienestar físico, mental y social, en un marco de envejecimiento activo las políticas y los pro-gramas que promueven las relaciones entre la salud mental y social son tan importan-tes como los que mejoran las condiciones de salud física.
Mantener la autonomía y la independencia a medida que se envejece es un objetivo primordial tanto para los individuos como para los responsables políticos. Además, el envejecimiento tiene lugar dentro del contexto de los demás: los amigos, los compa-ñeros de trabajo, los vecinos y los miembros de la familia. Por ello, la interdependen-cia y la solidaridad intergeneracional (dar y recibir de manera recíproca entre indivi-duos, así como entre generaciones de viejos y de jóvenes) son principios importantes del envejecimiento activo. El niño de ayer es el adulto de hoy y será la abuela o el abuelo de mañana. La calidad de vida que disfrutarán como abuelos dependerá de los riesgos y las oportunidades que experimenten a través de toda su vida, así como de la forma en que las generaciones sucesivas proporcionen ayuda y soporte mutuos cuando sean necesarios.
Como consecuencia de los procesos descritos, en los últimos años hemos venido asistiendo a un flujo creciente de recursos societarios, humanos, y por supuesto eco-nómicos, orientados al fomento del envejecimiento activo. Tanto las administraciones públicas a todos los niveles, como la sociedad civil, vienen poniendo en marcha nume-rosos programas de intervención.
Poner orden en todo este flujo a veces desordenado, y canalizarlo en función de las necesidades regionales, es una tarea compleja pero necesaria y urgente. Establecer cuáles son las verdaderas necesidades de esos mayores que se pretenden activos es sin duda aún más urgente, cara a la optimización de los recursos disponibles. Y no lo es menos el desarrollar instrumentos que permitan una adecuada construcción de los nuevos mecanismos de participación que dicha realidad precisa."



Referencia:
Baigorri, A., dir (2010), Envejecimiento activo en Extremadura. Informe Sociológico. Propuesta de trabajo, GIESYT, Universidad de Extremadura

Enlace al proyecto


10.09.2009

Extremadura, frontera (2009)



"En el pensamiento económico y espacial es hoy una obviedad que las fronteras políticas han constituido un serio obstáculo para el desarrollo económico, suponiendo barreras artificiales a la racionalidad de la organización económica y a la complementariedad potencial de las zonas fronterizas. Pero es una obviedad que hay que repetir una y otra vez porque la realidad social, económica y espacial (tanto en términos físicos como virtuales) de Extremadura ha estado durante siglos marcada por la frontera y está en la actualidad -y aún lo estará en mayor medida en el futuro- marcada por la no-frontera.Los elementos que ayudan a la construcción de esa enorme barrera económica y cultural son diversos: el historial bélico constituye el primer depresor de cualquier tipo de gran inversión productiva, fácilmente devastada o rapiñada por el enemigo potencial; las grandes distancias relativas a los centros nacionales son otro elemento disuasorio del desarrollo y, además, las fronteras suelen coincidir con accidentes geográficos insoslayables sin cuantiosas inversiones en infraestructuras, que se constituyen en auténtica tierra de nadie. En consecuencia, las redes de transporte suelen ser trazadas en paralelo a la frontera, siendo competitivas en lugar de complementarias, con lo que aún se alejan más las posibilidades de interacción social y económica. La propia Economía se ha ocupado escasamente de estos espacios, hasta que las fronteras han empezado a entrar en crisis por una razón muy simple: la Economía siempre ha estado interesada porlas causas que producen riqueza antes que por las que producen pobreza.Así era la frontera entre España y Portugal en 1985, cuando ambos países entraron a formar parte de la Unión Europea en 1985, sólo un año antes de la firma del Acta Única Europea. Hasta entonces, y durante muchos siglos, ambos países habían permanecido espalda contra espalda"


Referencia:

Baigorri, A., Cortés, G. (2009), "Extremadura, frontera", en Alvarado, E., coord. Atlas de Extremadura, Asamblea de Extremadura, Mérida, 2009, pp. 306-310

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