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6.19.2000

Redes, nodos y corredores. Ecología Humana y Urbanización en Extremadura, mirando al Alentejo (2000)

En 1997 hice una estancia de algo más de un mes a caballo entre la Universidad Autónoma de Baja California, en Mexicali (México), la San Diego State University y el Colegio de la Frontera Norte en  Tijuana, para aprender sobre la dinámica de las ciudades transfronterizas, acompañado de mi entonces esposa y compañera en el grupo de investigación, también profesora en la Universidad de Extremadura, Georgina Cortés. La estancia fue productiva en muchos sentidos. En el lado mejicano debía dejar buen recuerdo, pues posteriormente he viajado allá invitado en un par de ocasiones, a impartir conferencias o seminarios. En el lado "americano" supuso entrar en contacto con el profesor Norris Clement, especialista en estudios fronterizos, y una gran persona, además de gran pianista de jazz, que nos encargó un artículo para un monográfico del Journal of Borderland Studies sobre Europa, al que me apliqué inmediatamente. Sin embargo se fueron poniendo por delante  otros asuntos y ocupaciones académicas, con lo que la parte de Gina se fue atrasando hasta cumplir el plazo de envío, así que lo dejé aparcado en el punto en el que está. Al año siguiente con Norris organizamos un seminario para el que conseguimos financiación del gobierno regional, e incluso preparé una propuesta de investigación para la que también encontramos financiación del gobierno regional, un proyecto que coordinaron Gina, Norris y por la administración Carmen Zamora, que culminamos en 2000 con el informe "Regionalización en la toma de decisiones en la región de Extremadura-Alentejo", que Gina consiguió sacar adelante con la colaboración de otros 13 investigadores. Otros entenderes nos impidieron dedicarle el tiempo necesario para convertirlo en una publicación, con lo que el documento quedó como tantos perdido en cajones del suelo de los justos. Este capítulo fue mi aportación


"Este capítulo analiza la red urbana extremeña, en su conexión con el espacio alentejano, situando dicho análisis en el marco ibérico y europeo. La red urbana de Extremadura articula a su vez el espacio en una serie de corredores en los que se concentra la actividad económica y cultural de la región. Se presta especial atención al papel que la principal ciudad de la región, Badajoz, cumple como nodo de conexión entre las redes urbanas de España y Portugal.

1. Las tres adaptaciones

Para mejor comprender la dinámica espacial de la región, y su configuración actual, es preciso atender a los modelos de adaptación al entorno natural que se han sucedido en Extremadura. La estructura espacial de una sociedad dada no es sino el resultado de dichas progresivas adaptaciones, en estrecha interacción con las estructuras organizativas, los medios técnicos disponibles y los sistemas de pensamiento y creencias. En lo que al territorio extremeño se refiere, se han sucedido tres grandes transformaciones ecológicas que han determinado las distintas formas de adaptación de la población al territorio, las densidades demográficas, y los actuales niveles de desarrollo económico y social (ver una discusión más detallada en Baigorri, 1997b).

La primera gran transformación fue la dehesa. Un largo proceso de selección de especies vegetales dio lugar al desarrollo de un modo de producción agroganadero específico, hoy todavía conservado en extensas áreas de la región, que permitió la adaptación, durante varios siglos, de una población escasa y dispersa. Pero en el siglo XVI este sistema había alcanzado su punto crítico en cuanto a la capacidad de sostén de la población en las zonas más densamente pobladas.

La emigración al nuevo continente descubierto permitió en parte importante aflojar la presión demográfica (entre mediados del siglo XVI y mediados del XVII la población extremeña se reduce casi a la mitad, teniendo alguna influencia en ello la migración intercontinental). Pero lo que en mayor medida fue determinante fue la segunda gran transformación, esto es la agricultura moderna de secano: allí donde la presión demográfica era más intensa -y las estructuras de propiedad y dominio lo permitían-, se sustituyó el bosque adehesado por un complejo sistema de policultivos (olivar, viñedo, frutales de secano, cereal, legumbres...); en otras áreas se implantó el monocultivo cerealista, en un proceso que se agudizaría en los siglos XVIII y XIX para responder tanto a las grandes hambrunas como al desarrollo demográfico nacional. La agricultura de secano conforma un nuevo ecosistema que está en condiciones de posibilitar un nuevo crecimiento de la población.

Sin embargo, a mediados del siglo XX tanto la dehesa como la agricultura de secano, junto a la limitante estructura de propiedad y dominio de la tierra, se mostraron nuevamente incapaces de sostener el crecimiento. Una vez más será la emigración la estrategia adaptativa que se impone para muchos. Pero, sobre todo, será de nuevo un proceso de cambio social y tecnológico el que dé una respuesta perdurable a la presión demográfica: esta tercera gran transformación ecológica será el regadío. A pesar de las modestas proporciones que la transformación en regadío ha alcanzado en Extremadura (con respecto a otras regiones), y de que la maduración de los mismos ha coincidido con una época de crisis agraria, este nuevo sistema de producción ha posibilitado una nueva acumulación de capital, y ha preparado a la región para soportar un nuevo crecimiento demográfico. Por primera vez después de medio siglo, la población extremeña se estabiliza. Y no sólo porque se reducen las demandas de mano de obra en las áreas tradicionalmente receptoras de emigrantes, sino porque el territorio ha acrecentado su capacidad de sostén. Y es precisamente en las zonas de regadío en donde únicamente se produce una auténtica recuperación demográfica.

Por tanto, en la medida en que, según hemos puesto de manifiesto, a la luz de las teorías del materialismo cultural y la ecología humana la infraestructura ecológica y la estructura económica condicionan las superestructuras sociales, debemos suponer que el regadío está transformando profundamente extensas áreas de Extremadura: complejizando su economía, modernizando las estructuras productivas, reorientando el modelo territorial de la región, modificando los sistemas de creencias y las actitudes, acelerando en suma los cambios sociales... 

2. Regadío, territorio y desarrollo


En la actualidad, aunque el regadío ocupa todavía un escaso porcentaje del territorio extremeño, no es menos cierto que las áreas más desarrolladas de la región se concentran asimismo en reducidos corredores que vienen a coincidir de forma bastante regular con la distribución del regadío. Aquí se concentran la población, la industria, la actividad mercantil, el terciario más avanzado, el empleo, el dinamismo social y económico en suma.... Hasta el punto de poderse afirmar que, en la actualidad, es el regadío el principal elemento estructurante del territorio y del desarrollo económico en esta región, según se demuestra en (Baigorri y Cortés, 1991, Baigorri, 1995,  y Cortés, 1996).

De los ejes que podríamos abstraer como estructurantes de la región, los dos más importantes (las Vegas de Guadiana, con más de 300.000 habitantes, y el Corredor del Norte, con unos 125.000), que concentran un 40% de la población extremeña, deben su conformación actual a los regadíos transformados a lo largo del siglo XX. Gracias a los riegos, la población ha sido retenida en Vegas Altas, incluída el área Villanueva-Don Benito, dos grandes ciudades que hoy compiten con Badajoz y que de otro modo hubiesen decaído como Trujillo (Baigorri, 1980:165). Sin tener en cuenta los efectos del regadío es difícil entender cómo Plasencia, que  ocupa el puesto 17º al iniciarse el siglo con 8.000 habitantes, es hoy la cuarta ciudad extremeña, con casi 40.000; mientras que Trujillo,  la séptima ciudad de la región en 1900 -casi 13.000 habitantes-, ha pasado en 1991 a ocupar el puesto 17º -menos de 9.000-. Podemos observar con mayor detalle este aspecto en el cuadro siguiente, que recoge la variación en el ranking de los dieciocho municipios más poblados en 1900, 1960 y 1991 respectivamente (Baigorri, 1999:165).(...)"


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Baigorri, A. (2000), "Redes, nodos y corredores. Ecología Humana y Urbanización en Extremadura, mirando al Alentejo" en Cortés, G, Zamora, C. y Clement, N. Regionalización en la toma de decisiones en la región Extremadura-Alentejo", Documento de Trabajo Junta de Extremadura/Universidad de Extremadura. pp.60-100  URL: https://textosdeartemiobaigorri.blogspot.com/2026/06/redes-nodos-y-corredores-ecologia.html