4.10.2000

Elementos para un análisis crítico de la Red. Luces y sombras de las Nuevas Tecnologías de la Información (2000)


"RESUMEN
Las nuevas tecnologías de la información, y dentro de ellas específicamente la World Wide Web, o Internet, plantean sin duda nuevos desafíos al análisis social. Junto a la evidencia de que modifican en profundidad la forma en que nos relacionamos y nos comunicamos, los mecanismos de la producción y difusión del conocimiento, e incluso las formas de organización social en ámbitos como la economía y la política, y que ese conjunto de efectos van a contribuir a una creciente democratización mundial, se observan elementos que conducen a algunos observadores a considerarlas un elemento distorsionador e incluso desestructurador de la sociedad, que fomentan o consolidan las desigualdades sociales y facilitan el control social por parte de los grupos más poderosos.
Sin embargo (especialmente a medida que avanza la investigación empírica) se hace cada vez más palpable la escasez de construcciones teóricas que permitan a los estudiosos sociales disponer de un marco en el que ubicar sus investigaciones.
En la comunicación se plantea una reflexión teórica, a partir de las evidencias empíricas de las que vamos disponiendo, en torno a los elementos más críticos de la red de redes: Internet. Al tema más ‘clásico’ de la desigualdad que, bajo el concepto doble de inforicos/infopobres, se viene desarrollando en los últimos años, deben añadirse otras cuestiones derivadas de la propia estructura y organización de Internet. Así, se plantean, básicamente, las siguientes cuestiones, desde una perspectiva sociológica: internet y desigualdad (inforicos e infopobres); el control de la red y de los usuarios (internet y democracia); la cuestión de la identidad (la net-ciudadanía); la entropía y la fiabilidad de la red (la nube de smog binario); y la red como espacio de la anomia (anomias y perversiones)"

REF: Baigorri, A. (2000), "Elementos para un análisis crítico de la Red. Luces y sombras de las Nuevas Tecnologías de la Información", Congreso Internacional Retos de la alfabetización tecnológica en un mundo en red. Infodex. Cáceres. Noviembre 2000

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3.28.2000

Sobre las necesidades formativas de los agricultores extremeños en el marco de una Europa sostenible y de una sociedad global justa (2000)

Aportación para una mesa redonda sobre necesidades formativas de los agricultores, organizada por la asociación de Cooperativas Agrarias de Extremadura ACOREX


"Los principios de la sostenibilidad agraria tanto en Europa como en los Estados Unidos son los mismos: un fuerte peso de los principios agroambientales, una redefinición de las funciones metaagrarias del territorio en la línea de los principios en los que algunos
investigadores venimos trabajando desde hace veinte años, y consecuentemente una redefinición del rol de agricultor como agente económico multifuncional, no necesariamente orientado en exclusividad hacia la agricultura sino también hacia la conservación ambiental o incluso otros sectores como el ocio ambiental.
Tanto en Europa como en América existe la conciencia de la necesidad de preparar a los agricultores para esa nueva situación, orientándolos hacia una forma de ocupación más diversificada, en la que la agricultura solo ocupa un tiempo parcial (Barthelemy, 1999), en suma aceptando una idea de ruralidad muy semejante, aunque no exactamente igual, a la planteada por la utopía ecologista de los '70 (Barthelemy, Vidal, 1999).
(...)
En los Estados Unidos, además, la mayor confianza en el mercado incluye una apuesta por la recuperación de la pequeña agricultura (small farms), orientada a la producción ecológica y en estrecha relación con los consumidores urbanos, a los que suministran
directamente (Perry, 1998). Propuestas que parecían utópicas hace veinte años (Baigorri,1978), como la agricultura sostenida por las propias comunidades urbanas mediante contratos-programa, son hoy una realidad que se extiende por los Estados Unidos, y
próximamente serán habituales en Europa (Brown, 1999). Los Estados de California, Nebraska o Minnesota son algunos de los pioneros, en algunos casos desde hace una década, en el desarrollo de sistemas de agricultura sostenible apoyados por los consumidores urbanos responsables. Una agricultura que además pretende ser una agricultura saludable (McDuffie, 1995), como lo fue antes de su industrialización (Baigorri, 1984).
(...)
Más allá de la sostenibilidad ambiental y social a nivel local, la globalización pone de manifiesto la inevitabilidad de una gestión sostenible, desde un punto de vista ambiental y social, del conjunto del planeta, lo que presupone una transformación radical en los esquemas del comercio. O los países ricos empiezan a comprar seriamente a los países en desarrollo lo único que realmente pueden producir, alimentos, o el planeta se dirigirá a una situación de caos de consecuencias impredecibles; o las fronteras del trabajo se permeabilizan, según el modelo de las fronteras del capital, o los riesgos de conflicto se agudizarán asimismo. Todo ello, obviamente, tiene unas consecuencias directas en nuestra agricultura"

REFERENCIA:
Baigorri, A. (2000), "Notas sobre las necesidades formativas de los agricultores extremeños en el marco de una Europa sostenible y de una sociedad global justa", Mesa redonda sobre Estudios y Análisis sobre la Situación de la Formación en el Sector Agrario Extremeño, Unión de Cooperativas Agrarias ACOREX, Mérida, 28/III/2000

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3.23.2000

Badajoz: introducción a una mesópolis (2000)



Conferencia inaugural, el 22 de marzo de 2.000, en el ciclo sobre Economía de la ciudad de Badajoz celebrado en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Badajoz. La ponencia se basa en otras exposiciones previas, desde 1996, así como en parte de mi tesis, leída en 1999.

"Mi intervención pretende situar la ciudad sobre la que se va a centrar la reflexiónen este ciclo, en un marco general. Intentaré caracterizar a esta ciudad, la mayor deExtremadura y de la frontera hispano-portuguesa, en sus componentes fundamenta-les, y sobre todo pretendo que la contemplemos a gran escala, como núcleo de unárea metropolitana -mesopolitana me gusta decir, ya que está articulada por unaciudad de tamaño medio-, y en el marco del nuevo ecosistema territorial europeo.
(...)
Hablamos, en suma, de un tipo muy particular de ciudad, que cumple funcionesclaramente metropolitanas (o mesopolitanas) tanto respecto a su hinterlandtradicional como hacia un nuevo hinterland transfronterizo.
(...)
Badajoz se ha dejado caer, fascinada por el crecimiento económico, en los brazosdel mercado, sin asumir la iniciativa y el protagonismo en nada. Sin embargo, elmercado tan sólo es un buen regidor municipal cuando las cosas van bien; es decir,cuando no hace falta un regidor sino un administrativo. En Badajoz, por el contrario,aunque a las clases medias les va relativamente bien, a muchos miles de ciudadanosno les va nada bien. Y, sobre todo, la mera acción del mercado no conseguirá: a) una ciudad articulada; b) una ciudad significativa en la red urbana peninsular y europea; c) una ciudad tecnológicamente avanzada"

Referencia:
Baigorri,A. (2000), "Badajoz, introducción a una mesópolis", Ciclo de Conferencias sobre la Economía de Bdajoz, Sociedad Económica de Amigos del País



3.06.2000

(Infaustos) Lo bello y lo sublime (2000)

LO BELLO Y LO SUBLIME

 

Artemio Baigorri

Sociólogo

 

 

¿Se han fijado que en este país ya no se habla de la erótica del poder? No faltará quien argumente con rapidez que, observando a Aznar o su amigo Villalonga, cómo va a pensar uno en erotismo... Efectivamente, ni los políticos, ni los pelotaris de este régimen, tienen erótica alguna: son la ética del capitalismo en estado puro, concreción perfecta del tipo ideal construido por Max Weber. Más aún, la comparación entre los morros jaggerianos del joven Felipe y el careto gris-verdoso de Aznar, o entre el rostro monocorde de Villalonga con el ‘penetante’ aspecto de macho cabrío de Conde, podría conducir a la depresión a cualquier fémina sensible. Y del mismo modo, comparar a las queridas y segundas de la nueva clase en el poder, todas emperifolladas y de una belleza castrante, con las intelectuales golfas y de belleza decadente que años atrás se agolpaban en los escalones intermedios del PSOE, podría conducir a la automutilación física o mental de cualquier hombre sensible.

Para entender esta transformación hay que volver a Kant, y sus observaciones acerca del sentimiento de lo bello y lo sublime, donde concluye que cuando el sentimiento de lo bello degenera, cuando le falta completamente lo noble, degenera en lo ridículo; del mismo modo que cuando se consideran sublimes las cosas antinaturales, no son sino esperpentos.

Por eso no se habla de la erótica del poder. Porque lo bello se ha tornado en ridículo, y lo sublime en esperpento. Y es que, como decía el maestro, “una persona de laboriosidad tranquila y egoísta, no tiene en modo alguno los órganos apropiados para percibir el rasgo noble de un poema o de una virtud heroica”.

Ahora bien. ¿Es todo eso preocupante?. ¿Afecta a nuestros bolsillos, a nuestro producto interior bruto?. Podría parecer que no; que el disfrute de la belleza o la práctica de los sentimientos sublimes son asuntos privados, que poco tienen que ver con la capacidad de los gobiernos para reducir el déficit público o controlar la inflación. Pero si abrimos los ojos y, como decía la famosa pintada, nos desabrochamos el cerebro, las cosas cambian, porque no sólo de pan viven loas seres humanos.

Cuando vemos cómo en el ojo del mundo, la televisión, lo ridículo y lo esperpéntico han sustituido lenta pero irremisiblemente a lo bello y lo sublime. Cuando las divas de carnicería sustituyen a las divas de la sensibilidad, y los galanes relamidos y casposos a los tíos buenos; cuando los homosexuales reprimidos y potencialmente pedófilos quitan el puesto a las locas creativas y honestas; cuando los ladrones de la letra pequeña sustituyen a los bucaneros suicidas que se juegan el todo por el todo; cuando todo se tiñe del azul de la represión y la impotencia, nuestra sensibilidad debiera preocuparse, porque vamos por mal camino.

Hay otros síntomas preocupantes de este proceso de degeneración hacia el reinado del super-yo en el que esta sociedad se embarcó hace unos pocos años, cuando los políticos aprendieron a resistirse a la erótica del poder, y los meapilas que sólo se excitan ante un gráfico de ventas, o de intención de voto ascendente, se hicieron los dueños del escenario.

Pensemos en nuestros jóvenes. Las estadísticas son estremecedoras: la edad media en la que los jóvenes llegan a tener relaciones sexuales completas se retrasa. Leo en un informe publicado en las páginas de este mismo periódico, que “el sexo ya no es visto como una liberación, sino como algo peligroso que te puede matar”, o que “la virginidad de las chicas vuelve a tener un gran valor”. ¿De cambio, me pregunto?. ¿Contractual, para obtener una mejor dote matrimonial? ¿Y para qué, si ni siquiera tienen hijos? Si el sexo por el sexo vuelve a ser pecado, y el sexo santificado para la reproducción no se practica, ¿a qué mundo nos están conduciendo esta panda de reprimidos?. No me extraña que las enfermeras españolas anden preocupadas, como se muestra en un informe que recientemente han hecho público, por la adicción al sexo virtual en Internet. Aquí no hay cifras, pero los estándares de la cultura americana son ya aplicables: allí acaban de estimar en 200.000 personas las que están enganchados como perros en celo a las páginas porno de Internet; por la cuenta de la vieja, aquí debemos tener unos 40.000 al menos. Por lo demás, basta visitar los chats en los que predominan los jóvenes: el calentón que llevan los pobres es de hórdago... No practicarán el sexo por miedo, pero desde luego no por falta de ganas.

Y esa es justamente la cuestión. Yo no diría exactamente eso, pero retomaría a mi viejo y reprimido amigo Kant, quien advierte de que “el sometimiento de las pasiones propias por principios es sublime, pero las mortificaciones, los votos y algunas otras virtudes monacales son esperpentos”.

¿Vamos a seguir dejando que nuestros sentidos se aborreguen,..."

  

Y ahí se quedó. No sé si aparecerá alguno más completo, puede que incluso lo publicase en el diario Extremadura, aunque no me suena. Seguramente lo aparcaría por otras urgencias, y ahí se quedó, como tantas cosas. Podría actualizarse un poco y ser plenamente válido. La Historia es tan circular, o más bien tan elíptica... Está fechado el 9 de marzo de 2000.




12.10.1999

Actividad agraria y regadío en Extremadura (1999)


Informe realizado mediante un convenio con la agrupación de cooperativas del campo ACOREX. Está recuperado a partir de un fichero de WordPerfect, que ya no es operativo, importado a través de Libreoffice, por lo que los gráficos se han perdido. Si alguien los necesita con el tiempo se pueden escanear de la copia impresa.


"   Atendiendo al paradójico repunte en la ocupación agraria en los últimos dos años, debemos hacer referencia a las previsiones que, en los últimos años, se han hecho respecto a las necesidades objetivas de fuerza de trabajo en la agricultura. 
A pesar del descenso evidente de la población activa agraria, sin embargo los restos del baby-boom de los años '50 extienden todavía sus efectos en las zonas rurales, donde en ciertas áreas la llegada de nuevas generaciones amplias todavía es un factor de presión (por el lado de la oferta) en el mercado de trabajo, al contrario de lo que ocurre en otros países de Europa.Sin embargo, todos los análisis realizados sobre esta cuestión han coinci­dido en todo momento en señalar que, en términos globales, el sector agrario no podía ofrecer más puestos de trabajo. "Las mayores posibili­dades de fijación de empleo están relacionadas en muchas regiones con la creación de cooperativas y empresas dedicadas a la comercia­lización y primera transformación de los alimentos"1; es decir, se ha seguido esperando el trasvase intersec­torial, aunque ya no tanto el territorial. Comienza a ser ya tradicional hablar de la conservación de la naturaleza, protección del medio ambiente y agroturismo, como fuentes alternativas de empleo para los excedentes laborales del campo. 
Lo cierto es que en los últimos veinte años hemos asistido a la mecanización de buena parte de los cultivos intensivos de la agricultura española, al menos en sus fases de recolección. Productos míticos calificados de cultivos sociales, como era el caso de la remola­cha, se han transformado en intensamente mecanizados y es escasa la mano de obra que precisan en la actualidad. La mecaniza­ción ha sido también completa en la recolección de la patata, el algodón, e incluso algunas hortalizas2. Parcialmente también se ha mecanizado la recogida de la aceituna. Las nuevas técnicas de cultivo de los frutales han reducido asimismo de forma notable las necesidades de mano de obra, y además los sistemas de riego se han automati­zado en algunas zonas3. 
En conjunto, los analistas vienen haciendo previsiones desde mediados de los años '80 en el sentido de estructurarse unos espacios (normalmente se proponía La Rioja, Navarra y Cataluña) en los que se profundizaría el déficit de mano de obra agraria, complementados por otros espacios que les suministrarían, mediante migraciones tempora­les de sus exceden­tes, la fuerza de trabajo necesaria 4. La realidad ha mostrado un poco esquemáticas tales previsiones, pues han surgido espacios (no previstos por los análisis macro) con déficits no previstos inicial­mente (como es el caso de Aragón, especial­mente en la Ribera del Ebro, e incluso de algunas zonas agronómicamente importan­tes de Extre­madura). 
Lamentablemente, hasta dentro de varios años no dispondremos de datos del Censo Agrario que se está realizando en 1999, y las Encuestas de Estructuras no permiten un cálculo definitivo de estas variables. Sin embargo, los análisis que han contrastado los datos del último Censo de 1989, respecto de los anteriores, muestran que algunas de las tendencias decrecientes se han ralentizado, e incluso se han contradi­cho muchas de las opiniones más estereoti­pa­das5, aunque sigue siendo evidente que el conjunto de la agricultura española ofrecía menos trabajo en 1989 que en 1982, año del Censo anterior6. 
En menos de una década (en siete años de periodo intercensal), y atendiendo en este punto a los datos del Censo Agrario, se asistió a la destrucción del equivalente a 250.000 empleos7 en la agricul­tura española. En términos absolutos el descenso más impor­tante se habría dado entre los titulares (más de 110.000 UTAs) y la ayuda familiar (90.000 UTAs), pero el descenso porcentual es mucho más importante en el empleo asalariado fijo (más de 30.000 UTAs, lo que significa un 25,6 % de descen­so). Aunque el número real de trabaja­do­res agrarios por cuenta ajena (afiliados al REASS) ha aumentado de hecho en los años ‘80 (por el influjo del PER), podemos afirmar que estamos asistiendo a un proceso palpable de mayor precariza­ción del empleo agrario, pues ese aumento en el número de trabajadores por cuenta ajena se refiere a trabaja­do­res eventua­les8. 
Diversos autores, por otro lado, han coincidido en los últimos años en las perspec­tivas generales señaladas, de la tendencia a una mayor pérdida de empleos agrarios en los próximos años. Así, Velarde Fuertes afirmaba que "incluso ahora es posible esperar, a pesar de la rapidísima caída de nuestra población agraria -la mayor, histórica­mente, de Europa-, que ésta se profundice más aún, con lo que las alteraciones en la función de producción en el campo español, que ya se han producido con mucha hondura, se incrementarán más todavía"9. En general, se insiste en la solicitud secular de disminuir la población activa agraria. Lamo,­ Sumpsi y Tío repiten la ya secular advertencia: "apunta un gran problema del futuro en la economía española: la necesidad de disminuir la pobla­ción activa agraria"10.Sin embargo, los datos que hemos apuntado, de incremento reciente en la ocupación, muestra que han sido más acertados los análisis que dudaban de la verosimilitud de ese vaciado absoluto, atendiendo sobre todo al marco comunitario en el que desde hace una década nos venimos moviendo. No hay seguridad en torno a los excedentes de mano de obra, por cuanto a medio plazo la reducción en la natalidad, ya operada años atrás, va a ser un elemento coadyu­vante a tener en cuenta; y además existe una cierta convicción en la existencia de oportuni­dades de empleo fuera de la agricultura, por cuanto la activi­dad estrictamente agrícola precisará menos fuerza de trabajo, especial­mente en las áreas con tasas elevadas de población activa agraria, como es la extremeña.  
En suma, parece que el descenso en la ocupación agraria ha tocado fondo en España. Incluso aún cuando pueda considerarse una cierta reducción, en algunas zonas, del empleo agrario, no es previsible que se reduzca el conjunto del empleo rural."



REFERENCIA:
Baigorri, A., dir. (1999), Actividad agraria y regadío en Extremadura, Informe de investigación, Universidad de Extremadura/ACOREX, Badajoz
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