6.11.2018

Negacionismo, políticas demoscópicas y currículum de fracasos. El caso del cambio climático en España (2018)



RESUMEN
A pesar del masivo consenso en torno al cambio climático y del carácter parcialmente antrópico del mismo, así como de la necesidad de articular políticas de evitación o al menos de resiliencia, dicho consenso no es total, de ahí que se haya instituido en un típico objeto de debate metacientífico (como lo fue en su día el debate nuclear, o el de las “células madre”), conectándose con posiciones ideológicas. Nuestro artículo evidencia, a partir de un estudio de caso, cómo dicho debate percola aspectos tan diversos de la acción pública como son las políticas demoscópicas, en países en los que, como España, los gobiernos disponen de institutos de opinión de carácter público.
Poniendo en evidencia cómo desde la llegada del Partido Popular desaparece el interés por conocer las actitudes de la población hacia el cambio climático. Por otra parte, el artículo conecta las circunstancias en que se produce la investigación que da pie al artículo con una temática emergente, pero apenas tratada todavía en la literatura sociológica, como es el currículum de fracasos (“CV of failures” en sus términos originarios). Evidenciando cómo tales fracasos pueden constituirse no sólo en recursos en sí mismos, sino en objeto de análisis en el marco de la investigación sobre el homo
academicus.


Referencia

Baigorri, A. y Caballero M. (2018), “Negacionismo, políticas demoscópicas y currículum de fracasos. El caso del cambio climático en España”. Aposta. Revista de Ciencias Sociales, 77, 8-58, http://apostadigital.com/revistav3/hemeroteca/mcg2.pdf



10.20.2017

Generaciones y alcohol (2017)




Intervención en el Seminario "Exceso y ocio juvenil. La extraña pareja", organizado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, en el Centro Reina Sofía de Estudios de Juventud de Madrid.



Acceso al texto de la exposición:



Acesso a la presentación:

https://drive.google.com/open?id=0B-f5IoNerKTCblUwaGxnd08yT0E

Acceso al texto completo:

http://baigorri.blogspot.com.es/2017/09/generaciones-y-alcohol-una-perspectiva.html

12.30.2015

Extremadura. treinta años de cambios sociales (2015)



Contenido:
1. Diáspora, retorno y movilidad global: cambios en las tendencias migratorias
2. Evolución de la familia en Extremadura
3. La evolución del capital humano (niveles educativos)
4. Salud: la esperanza de vivir más, y mejor
5. El cambio social con perspectiva de género: la creciente presencia de las mujeres en la sociedad extremeña
6. Participación



Referencia:
Baigorri, A., Caballero,M., Arboleda, Y. (2015), "Tres décadas de cambios sociales", en L.Macorra, ed., Treinta Años de Economía y Sociedad Extremeña (1983-2013), Servicio de Publicaciones de la Diputación de Badajoz, pp. 131-164

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11.14.2015

Ruralía (2015)



"En tres siglos de Sociedad Industrial se haconsumado un proceso de urbanizacióngeneral del espacio, primero como crecimientodel número y tamaño de las ciudades, y luegocomo extensión de los hábitos culturales urbanos alconjunto del territorio. Hasta tal punto de que hoy, enlos países desarrollados, inmersos ya en la SociedadTelemática, la distinción entre espacios rurales y urbanoses meramente arbitraria. No es fácil percibir diferenciasen hábitos, actitudes y valores, y menos aúnen lo que se refiere a las estructuras y relaciones deproducción. Como vemos a diario en los noticiarios,lo rural y lo urbano sólo tienen peso específico cuandose ponen en juego las elevadas plusvalías que, enel planeamiento urbanístico, se derivan del trazado delas líneas de delimitación del suelo urbano o apto paraurbanizar.Y es que vivimos en una urbe global, cuyos intersticios(la Ruralia) ya no cumplen la función esencialde alimentarnos, sino un cúmulo de funcionesmucho más complejas; entre las cuales la de alimentarel espíritu es una de las más importantes; casi lamisma función que, en términos de micro-urbanismo,cumplieron los parques y las zonas verdes en la ciudadindustrial. De ahí la importancia que la conservacióndel patrimonio, primero biológico y paisajísticoy, ahora, también cultural (aunque en realidad tanto elpatrimonio biológico como paisajístico, mal llamadonatural, son productos culturales), ha adquirido en losúltimos tiempos.Hoy la supervivencia de esos mal llamados espaciosnaturales depende de que su entorno, lo que todavíallamamos espacio rural, esté habitado (vigiladoincluso, podríamos decir, a tenor del papel que alos rurales les toca hacer últimamente frente al desenfrenourbanizador de algunas promotoras inmobiliarias).Pero en la medida en que el omnipotente mercado,y la globalización, no permiten que la conservaciónde la población se base en la subsidiación de lasproducciones agroganaderas, se viene asumiendo laidea de que "el rural" debe ser un actor multisectorial:produciendo en el sector agrícola únicamente productosde alta calidad y con mucho valor añadido, eincorporando otras fuentes complementarias de ingresos,como las derivadas del turismo rural. En estemarco, la protección del patrimonio cultural (es decir,de los recursos heredados de las generaciones anteriores)deja de ser una imposición más "desde la ciudacl',para adquirir una dimensión mucho más compleja:una actitud esencial para la propia supervivenciade los rurales como grupo social."

Este artículo tiene su origen en otros trabajos
previos en los que he desarrollado más extensamente
(aunque quizás no tan sintéticamente) los conceptos
y planteamientos teóricos que aquí se exponen.
Particularmente los artículos "La urbanización del
mundo campesino" (1983); "Perspectivas globales.
Tendencias y desafíos planetarios entre los rurales "
(1992); "Delo rural a lo urbano " (1995); "De la terra ignota 
al jardin terrenal. Transformaciones en los usos y funciones del territorio
en la urbe global" (1998); "La naturaleza social de la naturaleza"
(1999), "De la cultura a las industrias culturales"
(1998) y "Modelos de desarrollo rural y sostenibilidad.
Enfoques para la Europa mediterránea" (2001). Así
como en alguno de mis libros: Agricultura periurba-
na (con Mario Gaviria, 1984) y Hacia la urbe global
(2001). 


REFERENCIA
Baigorri, A. (2015), "Ruralia: el jardín de la urbe global", en Luis Azurmendi, ed., Casas de Campesinos y pescadores, Litoral Atlántico, Santader, pp. 11-34

Acceso al texto completo

9.07.2015

Algo más que un ritual de paso (2015)




"Los jóvenes puede que ya no crean en la autoridad, pero tienen auténtica fé en la publicidad (. . .) Los hombres de negocios saben que serán grandes clientes si se les sabe inculcar desde la adolescencia buenas costumbres, y se les enseña a
gastar mucho"
(Vance Packard, The Waste Makers, 1962) 
"Sólo tienen puestas grandes esperanzas en los días de asueto quienes, como muclhos trabajadores y muchos niños de escuela, se aburren completamente con lo que tienen que hacer normalmente"
(David Riesman, Abundance, for What?, 1964) 
"El capitalismo nos precisa puritanos de día, y hedonistas de noche"
(Daniel Bell, The Coming of Post-Industrial Society, 1973)
"[. .. ] while teenagers might not believe in authority, they did believe  in advertising. [. .. ] Marketers were admonished to remember that all these millions of youngsters would one day marry and become really big spenders if properly nurtured. Catch them while their buying habits are forming!" (Vance Packard, The Waste Makers, 1962)
"The high hopes of what a holiday may bring {are] to be found among those who, like many workers as well as many school children, are thoroughly bored with what they normally do. "(David Riesman, Abundance for What?, 1964) 
"[In capitalism] one is to be 'straight' by day and a 'swinger' by night."(Daniel Bell, The Cultural Contradictions of Capitalism, 1976)



REFERENCIAS

Baigorri, A. (2015), "Algo más que un ritual de paso", en J.Jurado, Resaca Nacional, Iniciarte, sevilla, pp. 14-19

Baigorri, A. (2015), "More than a rite of passage: a social obligation", in J.Jurado,  Resaca Nacional, Iniciarte, sevilla, pp. 67-69
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8.16.2015

The Nuclear Debate in Spain: the persistence of rejection (2015)


Capítulo en este libro.


"   Introduction: the nuclear conflict In recent years there has been a revival of the so-called “nuclear debate” in the most advanced countries and in Spain too. In this context the debate may be understood as the conflict of interests, expressed through the mass media, between those who defend the use of nuclear fission as a source of energy and those who oppose its use for both civilian and military purposes. Private and public scientific institutions, public bodies and a host of other actors are involved in the debate, In Spain the debate opened in institutional terms in 2005 when the Ministry of Industry set up a roundtable to debate the nuclear question, a model which in the UK was followed by the Royal Society when it proposed a “scientific debate” in 2007. Opinion pieces for and against have become common both in the financial press (with more frequency) and in the general press in recent years.We use the term “reappearance” because the nuclear debate is in fact very old, in fact it began with the use of nuclear energy forof military purposes (1945) and its later use for civil purposes when the first nuclear reactor designed to produce electrical energy was built in 1951. When the development of this debate is examined three different phases can be identified.The first stage, strongly linked to the military industry, was marked by an almost irrational technological optimism. It saw nuclear energy as a panacea for all of the ills of humanity. This vision collapsed when many scientists, especially former participants in nuclear programs, alerted public opinion to its dangers.The second phase began with the energy crisis of 1973. Nuclear energy, apparently more modern and antiseptic, was presented as an alternative to oil and plans for nulcearization on a massive scale were drawn up. This time the dream was confronted by two separate nightmares, the anti-nuclear movement of the 1970s and the consequences of the Three Mile Island and Chernobyl accidents in the 1980s.The third stage began in what we call the post-Kyoto period. The manufacturers of nuclear power plants and the big utilities, in association with a multitude of associated research groups,1 presented nuclear energy as a rational response to the challenges of global warning. The combined weight of these groups tipped the balance of the debate in favor of nuclear power and ensured that it would be conducted on an unequal basis.In Spain there is a nuclear debate,. but as often occurs with social issues, the explicit and obvious prevents what is latent from being seen. When one examines the numerous opinion polls dealing with the matter, public and private documents, reports, articles, news and the societal magma known as the Internet then the latent can become visible. There is indeed debate but not on the subject that is supposedly being debated. Although participants discuss the merits and demerits of nuclear energy with some demanding its greater use while others emphasize its risks, what is really being decided is whether or not to prolong the service life of the nuclear power stations that currently function in Spain2. As this debate is not explicit, it becomes a dialogue of the deaf. The question is whether we can accept the risks associated with prolonging the service life of these power stations with their woeful record of “incidents”3 which, supposedly, could contribute to the transition to a post-Kyoto energy era. In the case of Spain it must be remembered that that energy sector was created during a period of monopolistic state capitalism and that it is now this sector itself which once more looks to the state to prolong for a decade the “useful” life - that is to say productive in terms of business profit – of the currently functioning nuclear power stations.The analysis of the situation by energy managers is simple and logical; the basic risks involved have already been assumed by all concerned (including those citizens subject to the greatest risk) since the construction of the plants themselves. This also involves assuming the risks and management arising from the hazardous wastes produced by the plants and accepting that the pollution caused by the plants, once they have been shut down, will be at the same level for a quarter of a century. Thus the communities that already put up with the nuclear power plants will be prepared to continue to live with a bit more risk in return for immediate economic benefits.However, in spite of this the majority of the public remains clearly opposed to nuclear energy. This study describes this situation and attempts to critically explore the causes of this opposition, causes which go beyond ignorance, the only argument put forward by some pro-nuclear (Rodríguez and Pérez Díaz, 2006, 2007) sociological studies. From their perspective, unlike the case of countries such as France and the United Kingdom where citizens are supposedly well informed about the nuclear industry and where the majority accept it, the people of Spain oppose it out of ignorance. This is a very simplistic portrait of a much more complex reality."


REFERENCIA:
Baigorri, A., Chaves, M., Caballero, M. (2015): "The Nuclear Debate in Spain: the persistence of rejection", en Agustoni, A., Maretti, M. eds., Energy and Society: Public Opinion, Policies and Sustainable Development, AuthorHouse, Bloomington, IN

Enlace al texto (la paginación no se corresponde con la del libro, que puede leerse completo aquí)

11.14.2012

San Juan en Castuera (2012)

El documento recoge el informe de la investigación realizada por encargo (previo concurso) del Ayuntamiento de Castuera (Badajoz), sobre aspectos etnográficos y socioeconómicos de una fiesta local.

Se incluye el estudio en recuerdo de la socióloga extremeña Begoña López, que formó parte del equipo de trabajo y que acaba de fallecer en un terrible accidente de tráfico. 





"Lo que en origen fue una festividad pagana, regenerativa, de mero culto solar,  y  que  probablemente  se  mantuvo  durante  la  dominación  bereber  de  la  comarca,  por  cuanto  encontramos  en  el  Norte  de  África  el  mismo  tipo  de  celebración,  se transformó en la Edad Media, tras la cristianización, en un acto de sumisión civil y religiosa ante el poder de las Órdenes Militares. Era el tiempo además del Potlach, la fiesta local, el momento en que los nuevos jefes de la tribu, los nuevos labradores o ganaderos  sobrestantes  al  servicio  de  la  Orden,  repartían,  en  forma  de  limosnas,
banquetes  o  golosinas,  una  pequeña  parte  de  la  plusvalía  que  ellos  obtenían  del trabajo de los campesinos y la explotación de tierras y pastizales. Buen momento además para establecer pactos y arreglos matrimoniales.
Con los siglos los procesos de difusión cultural fueron trayendo nuevas modas, hábitos, estilos musicales para los bailes, tradiciones copiadas, que se fueron engranando  con  las  propias.  ¿Qué  tiene  de  particular  que  finalmente  los  restos  de  ese cúmulo de tradiciones se hayan fusionado, y conseguido así la pervivencia generacional, con esa nueva tradición, el botellón?.
De forma que en la actualidad, de todas las tradiciones anteriormente nombradas sobreviven el baile, la misa y la costumbre de “echar la limosna al santo”, y han aparecido otras nuevas que claramente emparentan con las antiguas: como la tómbola de Cáritas, claro complemento de la limosna del Santo, y el botellón.  "

REFERENCIA

Baigorri, A. López, B., Morillo, T. (2012), San Juan en Castuera, UEX/Ayuntamiento de Castuera

Enlace al texto 

8.16.2012

States and the nuclear power. An international perspective (2012)




"AbstractThis paper analyzes the evolution of public policies on nuclear energy from an international perspective highlighting an interesting sociological paradox: the opposition to the nuclear power contributed to the development of the environmental movement; and at present, the promoters of this kind of energy are including environmental arguments in their discourses: the fear of climate change and the reduction of CO2. Despite Kyoto Protocol does not accept this kind of energy as Clean Development Mechanism (CDM), its promotion is carried out on the basis of environment objectives, so that the nuclear lobby is obtaining more social acceptation thanks to the environmental discourse in the last four decades. For the carrying out this research, the nuclear policies from an international level are analyzed inside a wider research about the Nuclear Debate financed by Encuentro Foundation (Spain).
ResumenEl artículo analiza la evolución de las políticas, a nivel planetario, sobre la energía nuclear, a partir de una interesante paradoja sociológica: siendo uno de los componentes de la Sociedad Industrial madura que más ha contribuido al crecimiento del ecologismo y el ambientalismo, por oposición, hoy las corporaciones que la promueven vienen incorporando como base argumental fundamental los propios logros del movimiento ambientalista: el miedo al cambio climático y el objetivo de reducción del CO2. Aunque el protocolo de Kyoto no acepta esa energía como Clean Development Mechanism (CDM), paradójicamente se asiste su promoción a nivel planetario en base a los principios de sostenibilidad. Lo que se define como lobby nuclear consigue pues, paradójicamente, más aceptación que nunca en las últimos cuatro décadas, gracias al discurso ambientalista. Para la realización del estudio se analizaron las políticas nucleares a nivel planetario, dentro de una investigación más amplia sobre el Debate Nuclear financiada por la Fundación Encuentro (España).


"But attention must also be paid to certain intrinsic components of the anti-nuclear movement which - in terms of synergy – explain its success:
a) The movement represented the beginning of the end for bureaucratic political parties as the only channel available for the democratic expression of the interests of citizens.b) It brought certain decisions which involved risks to the public to be disputed not only in the technical but also in the political sphere.c) The arguments presented against nuclear energy were emphatic:● the risk or massive or localized radioactive contamination due to accidents, sabotage, terrorism or natural disaster,● the risk of low dose radiation,● possible geopolitical destabilization arising from nuclear proliferation, as a result of its use of the raw material for nuclear weapons,● the difficulties and costs associated with the management of nuclear waste,● dependence on other countries for access to technology, fuel6 (as in the case of fossil fuels) and for the management of waste,● deepening of center-periphery inequalities with plants normally being built in deprived areas with few inhabitants and a lower capacity for resistance, so making them lose all attractiveness for more normal development,● difficulties in counting the real cost of nuclear energy due to the failure to include public investment in research, the real costs of dismantling plants, the future costs of dealing with waste and risk management,● nuclear energy being seen by its very nature as a paradigmatic form of centralization and social control.But the ideology behind the anti-nuclear movement went far beyond that of opposition. Like all other ideologies it seeks to make sense of the world and is thus prescriptive, that is to say, it includes alternative proposals. Thus the anti-nuclear movement emerged as a specific social movement which developed a model of resistance to the dominant energy model and offers responses from a technical and economic viewpoint. Anti-nuclear scientists and technicians develop renewable energy solutions and criteria for efficient energy use that already form part of our daily lives.
The reaction: the nuclear lobbyThe anti-nuclear has as its objective that humanity rid the world of nuclear energy in its entirety and not only its use for military purposes. It has had to confront two clearly defined social actors, the so-called military-industrial nuclear complex and the state, the latter heavily influenced, or even controlled, by the former which consists of military departments, research centers linked to universities, large electricity companies, capital goods manufacturers, consulting firms, politicians, opinion leaders, etc"


REFERENCIA:

Artemio Baigorri , Manuela Caballero & Mar Chaves (2012), "States and the nuclear power. An international perspective", International Review of Sociology/ Revue Intertaionale de Sociologie, Volume 22, 2012 - Issue 3, Page 446-470

Enlace a una versión del texto

6.22.2012

Alternativas aparentes (2012)





"En The Crowd (1928), King Vidor mostró a las multitudes caminando seguras, mientras no pierdan el paso, hacia el sueño americano; y con un fuerte sesgo sociológico describió el cruel destino del átomo de esa muchedumbre que pierde el ritmo y queda al albur, cual hoja al viento. En El pan nuestro de cada día (1934), la sociedad toda ha perdido el paso. Retoma a los mismos protagonistas, arrastrados por la depresión del 29, y como otros hoy ven como salida la vuelta al campo, a la granja olvidada. "Al menos comeremos", se dicen John y Mary. Pero no es fácil: no saben cultivar la tierra. Con un jornalero en paro construirán la alternativa: una cooperativa a la que se irán enganchando todo tipo de personajes, subproductos del crac. Véanla: es un linimento contra la desesperanza. Con variedad cromática, los hechos sociales conforman patrones. En las crisis re-surgen alternativas al mercado formal. A veces no atentan contra la institución, sino que la refuerzan: el intercambio de excedentes medidos por el valor-trabajo es la esencia del mercado prístino. Y como llegan, se van. Lo vemos en todos los ciclos económicos: los falansterios de Fourier, en la primera crisis del XIX, no sobrevivieron al ciclo alcista del ferrocarril; las comunidades de Warren, en la siguiente crisis, no sobrevivieron al ciclo alcista electro-químico, a finales del siglo.
Así, en medio del anterior cataclismo (1975-1982) campos y ciudades se llenaron de iniciativas inspiradas en el ideal, pero asentadas en el instinto materialista del náufrago: comunas, huertos periurbanos, mercados de interface entre campesinos y urbanitas, mercadillos urbanos, bancos de tiempo. Pero volvió el crecimiento, y quienes creían estar siguiendo en Bicicleta a un Viejo topo que horadaba el sistema, comiendo Alfalfa al Ajoblanco, se fueron a La luna de Madrid: los cantautores se hicieron de la movida y de la SGAE, y los promotores de huertos y cooperativas acabaron de yupis de grandes grupos alimentarios, asesores ministeriales o ingenieros de Siemens, pasando sin sonrojo de la infusión de menta en leche de cabra a la coca. Ocurrirá de nuevo. Pero algo quedará: sin los sueños de la crisis anterior, hoy no tendríamos energías renovables, software libre y redes P2P.
Son raras estas iniciativas así en plena burbuja, pero surgen, pues nuestra especie tiene una maravillosa mutación que a veces se activa: el gen altruista. El único falansterio que sobrevivió no se creó en una crisis, sino que lo promovió un generoso empresario, Jean-Baptiste André Godin, invirtiendo sus beneficios en un ciclo alcista. Es difícil distinguir qué es innovación social, y qué jarabe de mercachifle vendedor de filtros de amor y remedios para todo. ¿Es una alternativa mejor el intercambio calculado que la dádiva altruista?. ¿Es aceptable el intercambio de bienes y servicios, libres de esa cargas impositivas que sirven para ayudar a quienes no pueden enfrentarse a la crisis? La sociedad que nos protege (aún) ante esas purgas cíclicas se basa en un delicado equilibrio entre mercado y estado, vida y muerte, pasión y razón, egoísmo y altruismo."





Referencia:
Baigorri, A. (2012), "Alternativas aparentes", El Periódico de Cataluña, 22/7/2012, pag. 4
Una versión algo más extensa, recogida aquí

6.06.2012

Transiciones ambientales y participación. Ensayos de Sociología Ambiental (2012)






El libro recoge, entre otros materiales, los producidos en el II Encuentro de la Red SOCMAYS (Comité 21 de Sociología y Medio Ambiente de le Federación Española de Sociología), celebrado en 2009 en la Universidad de Extremadura

Los capítulos propios que se pueden encontrar en el libro, además de la Introducción, son:


  • CAMBIO GLOBAL, VULNERABILIDAD Y RESILIENCIA: EL PAPEL DE LAS CIENCIAS SOCIALES pp 55-66
  • NI EN MI CASA, NI EN LA TUYA: ALTRUISMO AMBIENTAL Y CONFLICTOS (con Mar Chaves) pp 128-142
  • EL DEBATE NUCLEAR: EL PERSISTENTE RECHAZO DE LA OPINIÓN PÚBLICA ESPAÑOLA (con Mar Chaves y Manuela Caballero), pp 175-189
  • ¿HACIA EL NUCLEARISMO POSTKYOTO? MODELOS NUCLEARES DESDE UNA PERSPECTIVA INTERNACIONAL (con Manuela Caballero y Mar Chaves) pp 247-266

Referencia:
Baigorri, A., ed. (2012), Transiciones ambientales, Amarú, Salamanca

Enlace al libro

4.19.2011

Botellón: lo anormal es la represión (2011)



A 10 años de mi primer análisis del botellón, lo que parecía una moda pasajera hoy sabemos que es un componente más del ocio nocturno. Como pasó con discotecas, terrazas (beber en la calle) y pubs, lo que empezó como trasgresión, problema para el stablishment, es hoy -y lo será allí en donde hoy se le persigue- un hecho cotidiano (y legal). ¿Por qué sigue existiendo en Madrid o Barcelona, donde las autoridades llevan años reprimiéndolo? Porque sigue respondiendo a la función por la que surgió. Los teenagers que lo inventaron ya tienen trabajo e hijos, se acercan a los 40, pero aún lo practican porque son jóvenes, siguen faltando espacios adecuados para reunirse con los amigos, y las copas aún son caras: es el calentón inicial, barato y con alcohol de calidad. 
Los predicadores ya no demonizan a los jóvenes, aunque aún abusan de la palabra hedonismo. Aceptan que el botellón no es otra anormalidad nuestra, sino la expresión sinérgica local («borrachera española» lo llaman en Suiza, quizá por eso se persigue en alguna región) de tendencias globales: la sociedad de 24 horas (el fluir de capitales, productos y consumo sin horario); la conversión del ocio en un sector básico (una parte del ocio, el turismo, supone el 10% del PIB); la influencia y poder creciente de las multinacionales del alcohol; la ampliación de la placenta social (la progresiva extensión del periodo de maduración en nuestra especie, lo que no tiene nada que ver con las prédicas sobre la vida muelle de los jóvenes); la dimisión parental (dejación del ejercicio de autoridad por los progenitores); y la degradación del Estado del bienestar, que deja sin espacios a los jóvenes. Y ahora la generación de padres que ha apoyado electoralmente el adelgazamiento del Estado espera que la tríada escuela+televisión+policía les resuelva la papeleta de educar, dotar de valores y controlar a sus hijos. 
Nos ha tocado a los sociólogos racionalizar el problema. A lo largo de los años, en cada innovación (macrobotellón, botellónsms, facebotellón…), cada nuevo país (Italia, Portugal, Francia, Suiza, Alemania…), región o ciudad en que brotaba, los medios de comunicación y los políticos inteligentes han buscado al sociólogo como counselor, y la sociología ha estado a la altura (salvo cuando ha ejercido de legitimadora de la represión). Donde unos veían molicie, otros han valorado que la juventud innovase una forma de ocio autogestionada por la que se apropian de espacios socialmente improductivos para encontrarse y compartir música, alcohol sin adulterar (y otras drogas, claro), confidencias y planes. Por supuesto que tiene efectos indeseados: el más grave, la presencia y consumo de alcohol por menores de edad, pero también conflictos con el vecindario que desea descansar, y vandalismo. 
Desde el principio, hay dos tipos de respuestas. La represiva la fundamenta el PP en el 2002, cuando el ministro del Interior (Rajoy) anuncia una normativa que prohíbe beber en la calle (terracitas aparte), a la que se apuntaron Madrid, Bilbao, Barcelona, etcétera. Regiones y ciudades en donde hoy siguen vivos no ya los conflictos vecinales, sino incluso las algaradas callejeras. 
La institucionalista la marca el Gobierno de Ibarra en Extremadura. En el 2001 encarga un informe urgente, y en el 2002 pone en marcha uno de los más complejos proyectos de investigación-acción realizados en España, que incluye un debate social en el que participan la inmensa mayoría de las familias y escolares de la región, mediante encuestas, cuestionarios de autoreflexión en el hogar (más de 25.000 recogidos), y 600 debates en todos los centros educativos, del que surge la idea de abordar el asunto a través de la regulación. Así, la ley de convivencia y ocio (2003) persigue lo perseguible: el consumo de alcohol por menores (con sanciones de 30.000 a 600.000 euros para quienes les vendan) y las molestias al vecindario (se obliga a los ayuntamientos a señalar espacios lejos de las viviendas para la práctica del botellón). Y se acompaña de espacios de creación joven, en las ciudades, para quienes quieren un ocio creativo. Salvo en Badajoz (única ciudad en la que el Ayuntamiento del PP permite que el botellón se siga celebrando junto a viviendas), el conflicto ha desaparecido. Como en las otras regiones o ciudades en las que se ha aplicado el modelo extremeño. 
En una sociedad en la que el alcohol es una droga legal exaltada incluso como símbolo sagrado de su religión más extendida y las multinacionales financian proyectos para «enseñar a beber» o esponsorizan a rutilantes estrellas mediáticas, es hipócrita decir que el botellón fomenta el consumo de alcohol. Abórdese el problema del alcohol en su sitio, si es que es un problema, pero sin tomar el rábano por las hojas: el botellón es una práctica tan legítima como las terracitas de la Castellana, los chiringuitos de Cádiz o las discotecas para ingleses de Salou, en donde también hay menores, ruido, molestias al vecindario, drogas, vandalismo y suciedad, o sea, el normal residuo de la noche. Regúlese, por tanto. Con reflexión, sin represión.



REFERENCIA:
Baigorri, A: (2011), "Botellón: lo anormal es la represión", Diario El Periódico de Catalunya, 19/4/2011
Enlace al periódico



3.09.2010

Historia de dos ciudades (2010)



"Badajoz es un modelo de desorden urbanístico desde los años 30 (no entramos en las razones, describimos la situación en la que todos cuantos han gobernado tienen responsabilidades, por supuesto que unos más que otros).
Ese desorden urbanístico, que en realidad es social, ha generado (ya señalé ese hecho cuando debatimos sobre la ubicación de la estación del AVE, que debería haber servido como instrumento de soldadura, y va a serlo de fractura) una ciudad polarizada. En este sentido la historia de Badajoz, en el siglo XX y lo que llevamos de XXI, es una historia de dos ciudades que planeamiento tras planeamiento se siguen ignorando. En suma, el Badajoz que vivimos es bipolar: hay un Badajoz obrero, humilde, descuidado por las Administraciones y en parte, o a consecuencia de ello, por los propios vecinos; y un Badajoz mesocrático orgulloso de sí mismo, mimado especialmente por las últimas administraciones."


Referencia y texto
Baigorri, A. (2010), "Historia de dos ciudades", Convención Badajoz Siglo XXI, PSOE

3.02.2009

Hacia la comunicación ubicua (2009)



"El exterior de Internet está lleno de falsos predicadores que viven de meter miedo a los niños... y sobre todo a los padres. Los pobres padres, ignorantes de las dichosas TIC´s y una y otra vez culpabilizados por el nivel educativo de sus hijos, por el botellón, porque llevan el cuerpo lleno de agujeros y herrajes... Un día sí, y otro también, en la caja lista (porque si no fuese lista no seguiría ahí, en medio de nuestras vidas, después de medio siglo) se turnan el psicólogo obseso y el juez vengador justiciero, para advertir a los padres que vigilen qué hacen sus hijos en Internet, ese nuevo espacio, por incontrolable, demoníaco.

Y entonces el atorado padre, que apenas sabe otra cosa que encender el ordenador de la oficina y rellenar formularios on line, corre a la habitación de su hija adolescente, a ver qué hace en Internet... con quién está. Y la chica, que siente abrirse la puerta a su espalda, mientras grita "Jo, papá, podías ser más educado y llamar, ¿no?" (con lo cual el padre pierde buena parte del empuje inicial, el cazador cazado) cierra la ventana del Messenger donde está diciéndole a su amiga Lourdes lo golfa que es Bea, que ayer tarde se estaba dando el pico con su novio Borja en plena calle, en la puerta del kebab. A la vez que habla con otrs seis o siete amigs, incluido el pendejo de Borja, que intenta negarlo con toda la zalamería de que es capaz, y ella le deja hacer, y cuando ya piensa que la ha convencido, recibe un definitivo: "Serás imbécil... Si Luisma subió desde el móvil al tuenti la foto que os sacó... Véte a mirar qué guapo sales". Cuando el padre llega a ver la pantalla, ahí está inmaculado el Word (bueno, digamos Open Office Writer, para apoyar al software libre) con los apuntes de clase.

La llamada Web 3 (una denominación tan estúpida como Borja, porque en realidad aún estamos balbuciendo las primeras letras de la Web 0.3), o Web Social como la llaman los marketinistas, sólo es un pequeño ensayo más, un pasito más hacia esa red telemática que nos envolverá en breve en todas las direcciones, y en todos los rincones (naturalmente, debo insistir siempre, si contamos con el hardware y la infraestructura adecuadas, lo que no es el caso entre todos nuestros jóvenes), y en la que sólo si queremos --como fuera de la red--, todo nuestro entorno sabrá de nosotros en el acto. Y no es ni buena, ni mala, ni regular: es la vida misma.

Por supuesto que hay que tomar precauciones, pero no más que en la vida atómica. Hace unos días a una jovencita inglesa la echaron de su trabajo porque su jefe le había leído en su blog que el trabajo la aburría, y eso el primer día; pero si ella no hubiese contado al jefe que tenía blog personal, el pervertido (porque hay que serlo para aplicar ese control) jamás se habría enterado. A mí simplemente me tiene alucinado que un producto tan cutre, antiestético y poco funcional como Facebook (y sus imitadores) haya tenido tanto éxito. Pero las cosas son como son: el boca a boca funciona mejor cuando arranca en Harvard."

Referencia:
Baigorri, A. (2009), "Hacia la comunicación ubicua", EL PERIÓDICO DE EXTREMADURA, día 2/2/2009

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2.28.2008

Convivencia 2.0 (2008)


NO me gusta mucho la palabra 'pacto', porque su campo semántico tiene mucha carga bélica, y porque a menudo los pactos se firman contra un tercero. Prefiero la palabra 'acuerdo', con un campo semántico más contractual, en correspondencia con una sociedad en la que prima la razón, el contrato social. Pues de lo que se trata es de renovar el contrato social entre todas las partes con responsabilidad en la producción, distribución, consumo y sufrimiento del ocio nocturno.
La Ley de Convivencia y Ocio estableció en Extremadura esa relación contractual entre administraciones, familias, vecinos y jóvenes, y aunque no sabemos muy bien qué efectos ha tenido en los propios jóvenes en aspectos como el consumo de alcohol y drogas o la presencia de menores en donde no deberían estar, o la dimisión parental (deberíamos estar ahora mismo repicando la encuesta a familias que hicimos en el 2002, en el marco del programa Futuro), la sensación general que transmiten los distintos actores sociales es que ha funcionado en sus aspectos convivenciales.
Tanto, que ha sido y está siendo copiada por otras comunidades y ciudades, y quienes participamos en aquel proceso germinal estamos «aburridos» de pasear conferencias por Universidades y centros de investigación de todo el país: Extremadura no sólo exporta jamones, sino también 'know how' social, tan importante como la tecnología aunque algunos no se enteren.
Ahora reaparecen los hosteleros, que estaban desaparecidos, felices mientras vecinos y moralistas dirigían toda la artillería pesada contra el botellón autogestionario. Fabuloso si también ellos se comprometen, seriamente, a gestionar unos espacios de ocio más convivenciales con su entorno, y más ambientalmente respetuosos con los usuarios (ruido, limpieza, etc).
No tengo claro que haya que premiarles por cumplir la Ley, pero también es cierto que en la Sociedad de 24 Horas habrá que acostumbrarse a horarios ilimitados de ocio. Echo a faltar, de nuevo, a las familias. Porque los problemas convivenciales del ocio nocturno están básicamente resueltos en la región, pero no así lo que descubrimos más grave en nuestra investigación: la presencia y consumo compulsivo de alcohol y drogas por parte de menores, casi niños a veces. Sólo el compromiso de las familias, y de los propios jóvenes, asumiendo su responsabilidad para con sus hermanos pequeños, como parte que son de las familias (¿cómo concretar ese compromiso?) puede frenar las crecientes tasas de consumos entre menores.

REFERENCIA:
Baigorri, A. (2008), "Convivencia y ocio 2.0", Diario HOY, 27.02.2008
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