5.01.1989

Artesanía y construcción en Castila La Mancha (1989)

El texto responde a un encargo rápido de la empresa pública ARTESPAÑA sobre las vinculaciones entre los sectores de la artesanía y la construcción en Castilla la Mancha. Durante varias semanas recorrí entre pensiones y campings la región , entrevistando a artesanos, constructores, responsables de las administraciones y expertos. El texto recuperado corresponde a la ponencia invitada presentada en las II Jornadas Técnicas de Artesanía de Castilla-La Mancha, celebradas en Toledo en 1989, en las que presentaba un resumen del trabajo. 

"Nos interesa ver ahora, una vez mostrado el excelente estado de salud en que se encuentran tanto la Artesanía como la Construcción en esta Comunidad, cómo y en qué punto entran en contacto ambos sectores, las posibilidades que se detectan al respecto y las carencias que todavía se perciben. 
En  realidad  no  hace  demasiado  tiempo  (y  menos  aún  en  las  zonas  rurales)  la construcción en su totalidad era pura artesanía en esta como en otras regiones de bajo desarrollo. Sin embargo, la irrupción de los nuevos materiales, la tecnificación de los proyectos constructivos y el aumento de la escala condujo a su mecanización a todos los niveles (desde el proyecto, que hoy se reconoce a menudo 'fabricado' en serie, hasta las recientemente incorporadas carpinterías exteriores de PVC). En fin, las propias modas arquitectónicas en cuanto a estilos se refiere han tenido una gran influencia en el cambio. Evidentemente la arquitectura funcional-racionalista no precisaba de buenos oficiales que manejasen con finura el yeso, la teja, el ladrillo árabe... bastaban brazos fuertes para manejar la hormigonera, y para alicatar a destajo sin perderse en detalles. No ya los grandes bloques de viviendas populares, sino incluso  las  viviendas  de  élite  o  la  arquitectura  institucional,  se  bastaban  con  el hormigón, el hierro y el cristal.

Esta  situación  comienza  a  cambiar,  en  distintos  periodos  para  cada  tipo  de arquitectura, de forma casi imperceptible. En los años 60 y 70 el boom del turismo condujo a la recuperación de estilos tradicionales de construcción y decoración en alojamientos turísticos, establecimientos hosteleros y tiendas de souvenirs (estas últimas fueron especializándose en muchos casos hacia la artesanía propiamente dicha). En estos años carpinteros, tallistas de madera y herreros fueron ampliamente solicitados por los constructores para ese tipo de construcción/decoración.

En los años 80 el desarrollo del estado de las autonomías ha contribuído sin duda a los intentos de recuperación de las culturas regionales. Y dentro de este fenómeno la arquitectura vernácula ha renacido con fuerza. El propio fenómeno de la segunda residencia ha contribuído a ello en gran medida. Cuando los madrileños (sean o no de origen castellano-manchego) acuden a las provincias limítrofes, a sus pueblos o directamente al campo, no sólo buscan naturaleza sino restos de una cultura rural perdida hace años en la gran ciudad. En este ambiente (primero en Toledo y algunas áreas de Cuenca, luego también en Guadalajara y poco a poco en proporción diversa en todas las provincias) la arquitectura tradicional constituye un primer auxilio en su proceso  de  recuperación  de  la  memoria  perdida.  Primero  en  algunas  grandes mansiones de segunda residencia, y luego más masivamente a nivel popular, poco a poco los propios habitantes de los pueblos y ciudades han sido influenciados por los "domingueros" y turistas, retornando en muchos casos también a la arquitectura tradicional."

Acceso al texto completo
REFERENCIA:
Baigorri, A. (1989), "Artesanía y construcción en Castilla La Mancha", II Jornadas Técnicas de Artesanía de Castilla-La Mancha, Toledo

2.19.1989

El solar de San Atón: contra especulación, imaginación (1989)

Artículo publicado en el diario Extremadura, en relación al conflicto social desencadenado por la demolición del antiguo Seminario de san Atón, en el centro de Badajoz, en donde me había instalado a finales de 1995 y ya había decido quedarme. Lógicamente, lo que salió adelante no fue esta propuesta, sino la vía de la especulación: una plaza sobre aparcamientos, que revalorizó automáticamente los caserones (con vocación anticipada de solares) del entorno. Aunque curiosamente, varias décadas más tarde, el vecino Hospital Provincial ha venido a parecerse en parte a lo propuesto para el solar del seminario.




" Los que tenemos alguna experiencia de planeamiento urbanístico estamos acostumbrados a los manejos de los especuladores, capaces de 'levantar' a todo un pueblo (bien inmediatas están las experiencias de Don Benito y Miajadas) sin otro interés que el lucro personal. Saben decirle a éste que no se le va a permitir levantar un segundo piso para la vivienda de su hijo; a ése que se le va a 'quitar' parte de su parcela; al peón de albañil que se va a quedar sin trabajo porque 'no van a dejar construir'; al agricultor que no va a poder construirse un corralón en su finca... Maravilla su capacidad para producir rebeliones sin que nadie sepa que lo único que les mueve es reconquistar la excesiva edificabilidad que el planeamiento anterior otorgaba como por arte de magia a su céntrico solar, y que generalmente el nuevo planeamiento ha venido a rebajar. Como si la edificabilidad de un terreno, cual el petróleo, se la hubiese concedido la Madre Natura aún antes de existir la ciudad.

En esta tesitura, es comprensible (aunque no justificable, y nunca moralmente aceptable) que en no pocos municipios se acabe optando por pactar paso a paso prácticamente todo el planeamiento con las 'fuerzas vivas' (osea con los grandes propietarios del suelo, los promotores y sus técnicos), con tal de poder llegar a aprobar el Plan con mil santos. A todos nos ha tocado, y desde luego esto se ve muy bien en el PGOU de Badajoz: que pasó de un Avance imaginativo y valiente a un proyecto en trance ya de aprobación definitiva, anodino y timorato, en el que quedan grandes espacios en blanco en lugares estratégicos para los que la figura urbanística a aplicar (si ésta existiese) sería la de "a negociar". En realidad, es la materialización en el Urbanismo de ese aspecto tan viejo de la lucha de clases al que los nuevos ideólogos a la violeta han dado en llamar 'corporatismo'; es decir, la presión de los grupos de poder fáctico sobre el Poder representativo.

Aunque ya no se lleve en estos tiempos de florilegios y componendas, creo que son precisos algunos planteamientos previos 'duros', como los de los párrafos anteriores, para poder entender el fondo de las movidas habidas a lo largo del proceso de revisión del PGOU de Badajoz en torno al hoy solar de la Plaza Minayo. Poco pudieron hasta que consiguieron que se derribase el seminario (uno de los pocos edificios antiguos del centro de Badajoz, por más que no fuese de gran valor artístico), y no cejarán hasta convertir el solar en una plaza que permita multiplicar los precios de los solares circundantes (porque los edificios cicundantes, aunque todavía edificados, no son viviendas sino ya mismo auténticos solares, oscuro objeto del deseo especulador); naturalmente, de las dos mil y pico firmas que avalan esa propuesta (que en sí no son ni un 0,2 % de la población de Badajoz), supongo que no más de quince o veinte acabarán obteniendo beneficio directo de todo esto.

La verdad es que si uno mira el asunto en términos puramente urbanísticos, resulta bastante absurdo construir una plaza al lado de una ya existente de más de 500 m², que a su vez está conectada con otra que hace de centro estratégico de la ciudad y que tiene una o dos Hectáreas de extensión. El casco antiguo de Badajoz precisa de algunos espacios libres, plazas y pequeños jardines más de los que hoy tiene, pero no precisamente en esta zona.

De otro lado, también es cierto que tampoco es 'otro' centro cultural lo que necesita esta zona. En un escaso radio se concentran la Casa de Cultura Estatal, el Centro municipal del Teatro López de Ayala, la Sala de Exposiciones del Colegio de Arquitectos, en un futuro posiblemente lo que resulte del traslado del Hospital Provincial, y algunos centros públicos más (eso sin contar con las actividades 'culturales' que la iniciativa privada desarrolla de vez en cuando en el Garaje Plá).

Si uno mira el asunto además desde la perspectiva del que vive y trabaja en el casco antiguo, las cosas pueden verse un poco más claras. Lo que realmente hacen falta en esta zona, en este nido de especulación, son viviendas sociales, son oficinas y despachos sociales, son locales sociales. Son espacios de vida y trabajo para aquéllos que prefieren vivir y trabajar en el casco antiguo y se encuentran con el freno de la especulación desatada (precisamente por la especie de propietarios y promotores que más han hecho  por la decadencia de los cascos antiguos) en los últimos meses/años. Basta pensar en el gran número de Talleres Ocupacionales relacionados con actividades y servicios propios del centro de una ciudad que el Ayuntamiento podría instalar aquí (pues no sólo hay que pensar en la albañilería): Publicidad, Reprografía, Autoedición, Delineación Digitalizada, Diseño Artístico, Reparación electrónica, Servicios Informáticos a la Empresa, Hostelería, Vídeo..., en suma trabajos de futuro para los que falta cualificación. Uno puede imaginar sin esfuerzo un gran edificio por un gran espacio libre porticado interior (como en alguna ocasión ya se ha planteado); en cuyos bajos habría locales 'sociales' para este tipo de actividades, y en las plantas superiores viviendas sociales para los hijos del casco antiguo que ahora deben 'emigrar' a Valdepasillas.

Que no les va lo social, o no lo permiten los grupos 'corporatistas' de turno..? Pues a especular en beneficio público. En tal caso lo más oportuno sería mantener ese mismo edificio citado, que ocupe todo el solar con la misma altura y volumen del Hospital Provincial, pero con el mismo tipo de viviendas y locales de alto standing que ahora se ofrecen a los nuevos ricos de la ciudad en otros edificios cercanos. Por supuesto que acusarán al Ayuntamiento de especulador, como ocurrió al plantearse la remodelación del Centro Hernán Cortés. Pero lo que es por mí, ganas tengo de que sea mi Ayuntamiento el que se lleve las plusvalías, que algún servicio me llegará de eso, y no de que sea mi vecino, que además nunca me prestará el yate. Yo creo que algo más de un 0,2 % de la población de Badajoz votaríamos por eso. Todos los que deploramos la especulación, y especialmente a los especuladores que encima pretenden tener la exclusiva.

En cualquier caso, el impasse en que se encuentra el dichoso solar es una buena excusa para que el Ayuntamiento de Badajoz rompa una mala costumbre y convoque un auténtico concurso público de ideas para la resolución formal, funcional y patrimonial de este espacio. De toda la imaginación que hay dispersa por la ciudad algo bueno saldría. Seguro."

Referencia: Baigorri, A. (1989). El solar de San Atón: contra especulación, imaginación. Diario Extremadura (19 de febrero). pág. 5 

1.25.1989

Democracia y participación. La mitad de la mitad (1989)


DEMOCRACIA Y PARTICIPACION 
(la mitad de la mitad...)
 ©Artemio Baigorri
(Enero, 1989, publicado en los diarios EXTREMADURA y EL DIA DE ARAGÓN)

Llevaba ya muchos años en la web, aquí:
http://www.eweb.unex.es/eweb/sociolog/BAIGORRI/opinion/opin_1.htm


Nuevamente suenan campanas electorales. Vamos a elegir de nuevo a nuestros delegados en el Parlamento Europeo, vamos a poner nuevamente en marcha la ceremonia de la participación. Es buena hora pues para, junto a los cantos elegíacos sobre la nueva Europa (es decir, sobre el nuevo Mercado Europeo, que poco más de sí da la cosa), hilvanar algunas reflexiones sobre el propio sistema electoral. Reflexiones que, pasados los tiempos de miedos y tropiezos, deberían hacer los demócratas mucho más a menudo; por cuanto la más simple de las lógicas nos aconseja suponer que, al igual que el sistema de democracia parlamentaria de partidos constituye un neto avance sobre anteriores sistemas de gobierno, debe ser él mismo mejorable y superable al ritmo de la evolución y el progreso social. Sin miedo, sin prejuicios y sin hipocresías.
En las más recientes elecciones celebradas en España, las catalanas de mayo de 1988, el presidente regional Jordi Pujol volvió a alzarse con una mayoría absoluta: un 60 % de los votos. Estas cosas ocurren habitualmente.
Sin embargo, si nos sentamos con una calculadora de bolsillo ante los datos que nos ofrece la prensa, las mayorías se disuelven como por encanto. Vivimos gobernados por minorías más o menos selectas, pero en cualquier caso minorías absolutas. 
Si tomamos las elecciones catalanas citadas, resulta que la participación electoral ha sido de sólo un 60 %. De resultas, el señor Pujol volvió a ser presidente por la voluntad de sólo un 36 % del electorado. Un tercio de la población votante decide el nuevo gobierno. Pero si vamos más allá y consideramos al conjunto de la población, las elecciones vienen a resultar, dicho en términos grotescos, una especie de encuesta, manipulada en sus resultados por la influencia de amigos y familiares de los interesados. Tomemos para ello las últimas elecciones estatales celebradas en España, y podremos hacer cuentas más ajustadas:



POBLACION38.398.246100 %
CENSO ELECTORAL29.117.61375.83 %
Votos Emitidos20.487.81253.35 %
Votos PSOE8.901.71823,18 %
Así, algo más de 1/5 de la población española decide el gobierno de la nación.
Dicho de paso, y sin más ánimo que el de un mejor conocimiento de la realidad social, en estas condiciones adquieren mayor sentido dos actitudes repetidamente mostradas por el PSOE:
  1. gobernar 'para todos', por cuanto en realidad representa a muy pocos (por supuesto a muchos más que el siguiente partido en lid, AP, votado únicamente por un 13,6 % de los españoles)
  2. gobernar a base de encuestas (si bien es evidente que hay dos maneras de utilizar las encuestas: una para actuar en función de la opinión mayoritaria, y otra para halagar a la minoría mayoritaria asegurando su voto futuro)
Posiblemente, dado el desarrollo técnico en la fiabilidad de la estadística, fuese ahora mismo más próxima a la realidad nacional un Parlamento configurado en base a una encuesta, que las propias elecciones. En una encuesta se elije aleatoriamente, reproduciendo la estructura del universo en la muestra. Es decir, teóricamente al menos (y en la práctica suele ser así en las encuestas bien hechas), en la encuesta participarían proporcionalmente a su importancia cuantitativa real oligarcas, obreros, meretrices, jóvenes, funcionarios, militares, monjas, rústicos y urbanos. Sin embargo, la elección por voto desvirtúa esta limpieza; la militancia política contribuye sin duda a ello. Y perdemos la posibilidad de conocer la opinión al respecto de la mayoría de los ciudadanos.
En suma, si somos sinceros hemos de reconocer que el sistema de partidos no permite el acceso al Poder de gran parte de la población. De alguna manera habría que darle la vuelta a todo ésto, diseñando un sistema electoral más justo, más allá de la polémica sobre los sistemas de asignación de escaños. Creo que hoy día, con una democracia sólidamente establecida en las mentes de los ciudadanos e incluso del aparato del Estado (el elemento social más reticente a la Democracia, después de las clases dominantes y sus adláteres), ese sistema más justo sería el derivado de las encuestas. 
Especialmente grave, dentro de este sistema de democracia altamente imperfecta, es el tema de los jóvenes. La EGB termina a los 14 años, y para cualquiera que no sea un paladín de la intolerancia debería resultar claro que esa habría de ser la edad mínima de voto. Evidentemente, muchos jóvenes de entre 14 y 18 años no tienen formado el juicio, pero tampoco lo tienen muchos de los de más de 18, ni aún de los de más de 50, y no por ello se les prohibe votar (a veces se les lleva en ambulancias, no teniendo ellos más capacidad que la que les permite transportar hasta la urna la papeleta que alguien les ha colocado en la mano). Los jóvenes, en cuanto llegan a los Institutos, empiezan a discutir de política, se manifiestan, hacen huelgas, se apuntan a grupos ecologistas o de derechos humanos (o incluso a bandas de choque de grupos violentos), beben alcohol, fuman, empiezan a amar, y todos los que no van al Instituto empiezan a trabajar, a apuntarse al paro o a delinquir...y sin embargo no pueden votar, algo tan tonto como ésto. Hay al menos 1.000.000 de españoles con capacidad suficiente para decidir y a los que de hecho se les niega el acceso -incluso este acceso indirecto y viciado de las elecciones- a las decisiones políticas que les atañen como ciudadanos. 
En realidad, políticamente, en lugar de hablar de una sociedad dual habría que hacerlo de una sociedad a cuatro bandas, que se va constituyendo claramente. Hay en torno a 1/4 de la población que NO PUEDE votar; en torno a 1/4 que NO QUIERE votar; en torno a 1/4 que VOTA OPOSICION, y en torno a 1/4 que GOBIERNA.
Recogemos gráficos elaborados con los resultados de diversas elecciones en varios países, incluída España, y vemos que en todas se repite prácticamente el mismo esquema, por lo que podemos inferir que no se trata de un problema local, sino más bien de un problema popio del sistema político de democracia parlamentaria occidental. Veamos primero el cuadro de datos, y luego los gráficos:
LA SOCIEDAD A CUATRO BANDAS




ELECCIONESNO PUEDENNO QUIERENOPOSICIONGOBIERNO
España 198224,222,530,223,2
Francia 198134,419,328,817,5
Grecia 198125,016,230,528,3
Alemania 198725,911,739,323,1
Inglaterra 198722,819,733,224,4
No sé si podría establecerse alguna hipótesis: por ejemplo ¿podrían ser un índice de nivel de democracia o libertad -al menos lo son de mayor participación- las tasas bajas del cuarto de los que no pueden votar, o las tasas altas del cuarto de los que fijan el gobierno? Resulta difícil sacar conclusiones, pero desde luego podrían obtenerse si cruzásemos estos datos con las pirámides de población y las tasas de inmigración de los países respectivos.
En cualquier caso, lo que sí puede establecerse es una imagen tipo de esta estructura sociopolítica. No hace falta fijarse mucho para ver que coincide con el símbolo pacifista. ¿Casualidad? Sin duda, pero también podría ser la imagen de la PAZ SOCIAL. Hilando fino, podríamos relacionar aquél símbolo de la paz de los adormecidos 'hippies' de los años '60 con este otro de la paz social en las adormecidas sociedades de capitalismo avanzado.

En realidad funcionamos con democracias propias del liberalismo de las élites caciquiles, y luego resulta que debe pactarse contra natura, desliendo y traicionando los programas electorales. Como quien dice, los amigos y la familia de los candidatos (con los casi 90.000 candidatos que suman todas las elecciones reguladas en España, sumando amigos y familiares, estamos hablando de votos no estrictamente democráticos por millones), más los cuatro gatos que responden automáticamente a las siglas, y pocos más, deciden cada cuatro años el gobierno del municipio, la región o el país.
Otro tema que va emparejado con esa desigual calidad de la opinión de unos y otros ciudadanos, es el precio en votos de los escaños parlamentarios. En esas mismas elecciones de 1986, los 7 escaños conseguidos por la coalición Izquierda Unida les costaron más de 133.000 votos/escaño; sin embargo, a Herri Batasuna sus 5 escaños tan sólo les salieron a 46.344 votos/escaño; los más 'baratos' del Parlamento -y luego dicen que no hay suficientes garantías democráticas para sus huestes, cuando incluso están 'subvencionados' por las leyes electorales-. Evidentemente estas 'injusticias' sólo podrían evitarse de una forma: mediante la circunscripción única para el Parlamento. Diversos elementos de juicio apoyan esta hipótesis: el más importante es sin duda que, en realidad, la mayoría de los candidatos -sobre todo los que salen elegidos- son impuestos a las provincias desde Madrid en casi todos los casos, y hablan luego en nombre del partido y no de la provincia a la que teóricamente representan. Para la representación regional (la provincial es un contrasentido en un estado de las autonomías dentro de una Europa de las Regiones) está el Senado, además de los propios gobiernos autonómicos.
Seguramente a los propios partidos nacionalistas (conservadores o progresistas) les iría mucho mejor. Los nacionalistas de izquierda suman en las elecciones de 1986, en votos, un porcentaje mucho más alto que el de escaños obtenidos. A su vez, los pactos electorales darían alguna voz a grupos minoritarios que alcanzan el  3% (o el 5%) en sus circunscripciones.
¿No se agrupan los bancos? ¿No se agrupan las empresas para conseguir contratos? Con una circunscripción única, en la que una vez se hubiese votado pudiesen sumarse los votos de unos y otros, las 19 candidaturas situadas teóricamente a la izquierda del PSOE habrían obtenido 1.713.519 votos, el 8,54 % del voto escrutado (sin duda en tal situación hubiese obtenido más votos, porque ahora sí habría voto útil, y descendería la abstención por la izquierda), y le corresponderían por tanto nada menos que 20 escaños, frente a los 9 que ahora suman los partidos con escaño que figuran en el listado anterior (si en honor a los ingenuos irreductibles de la izquierda inconsciente sumásemos los votos de HB, serían 1.945.241 votos -el 9,69 %- y 27 escaños, esto es se trataría de la 3ª fuerza política en el Parlamento, despúes de AP). Naturalmente, si esto fuese así mucho voto útil del que va a parar al PSOE hubiese quedado en tal agrupación postelectoral, con lo que el PSOE bo tendría mayoría absoluta. Su 44,3 % debería sumarse para gobernar al 8,5 (o el 9,6 en el hipotético caso de incluir a HB) de la izquierda; o bien al 9,2 del CDS, o al casi 10 % de las fuerzas nacionalistas conservadoras. Evidentemente, el gobierno de la nación respondería en tal caso a esquemas más enriquecedores; aunque por supuesto que más complicados y conflictuales (como corresponde a la sociedad moderna). 
Evidentemente, hoy día la cuestión no es ya que el sistema parlamentario de partidos en democracia sea el menos malo de los sistemas conocidos. La cuestión es que también es demasiado malo como para mantenerlo. Y, evidentemente, tiempo es ya de ir inventando algo también en este campo.

11.30.1988

Aunque no lo creas, el Guadiana pasa por Badajoz (1988)



"   Aunque a este río se le debe casi todo, el crecimiento de Badajoz se ha hecho durante siglos de espaldas al Guadiana, un río peligroso, con tremendas inundaciones periódicas que aún hoy amenazan a algunos barrios.Sin embargo, a lo largo del siglo XX con la regulación del río y sus afluentes se ha venido reduciendo drásticamente la cota de máxima avenida. De forma que ha venido quedando un amplísimo cauce en el que cientos de familia humildes han hallado la tierra de nadie en la que autoconstruirse sus viviendas. En la mayoría de los casos la construcción de la vivienda venía acompañada de la ocupación de una pequeña parcela que, conquistada a las "miasmas" insalubres del río, pronto era plantada de frutales variados y todo tipo de hortalizas; unas cabezas de ganado que hallaban abundante y gratuito pasto en las orillas complementaban el cuadro de estas ocupaciones,que en ciertos casos han dado en convertirse en auténticos barrios (Moreras, Marchiviritos ... ).Aguas arriba de la ciudad, sus aguas derivadas por canales partieron latifundios, con acequias como cuchillos que son vanguardia de la igualdad, dando tierra y pan a muchos miles de jornaleros extremeños. En la misma ciudad, el Guadiana ayudó a Badajoz a fortificarse; le ha dado grandes espacios libres, verdes y hermosos; le dió los primeros kilowatios que alumbraron sus calles; le dióplayas cuando no había piscinas; y aún hoy calma su sed en periodos de sequía, y mitiga la tristeza y el aburrimiento de los que menos tienen con su abundante -aunque cada vez menos- pesca. El Guadiana es sin duda, y en mayor medida que ningún otro en España, el río de los desposeídos, un río popular como ningún otro.Es razonable pues que, de una vez por todas, las gentes que habitamos esta ciudad decidamos llegar a un acuerdo con el río, dejar de volverle las espaldas como avergonzados. Hasta tal punto parecemos avergonzados que, cuando ya llevamos tres puentes construídos para pasar sobre él, aún no hemos construido ni una sola escalinata que permita a abuelos y niños bajar a pasear por sus orillas. lCuántos puentes deberemos cruzar sobre el Guadiana para damos cuenta de lo que hay bajo los puentes?. Aunque ahora mismo casi únicamente hay suciedad y desidia.  "

REFERENCIA
Baigorri, A. (1988), "Aunque no lo creas, el Guadiana pasa por Badajoz", Machas, Num 16, pp. 18-19
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9.22.1988

Un programa para el rústico metropolitano (1988)



Ponencia invitada en el Coloquio Hispano Francés sobre Agricultura Periurbana organizado por la casa de Velázquez y el Ministerio de Agricultura. Madrid, 1987

"      La aparición de fenómenos nuevos en la periferia de las ciudades, como los huertos clandestinos, ha conducido a que la Administración haya prestado una mayor atención (aunque todavía escasa) a lo que ocurre más allá de los muros de las grandes ciudades, en ese espacio, vacío imperfecto, que ni es ciudad ni es exactamente campo.
 
En la ponencia se recogen algunas experiencias personales del autor sobre el tema y se sintetizan sus propuestas para el estudio «Problemas y posibilidades de la agricultura periurbana en el Area Metropolitana de Madrid», realizado con Mario Gaviria y algunos colaboradores entre 1983 y 1984 por encargo de la Consejería de Urbanismo y Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid. 
Entre las políticas de protección física del suelo fértil se propone un cambio de actitud de los urbanistas hacia el llamado Suelo no Urbanizable, aplicación de policía urbanística, recuperación de suelos degradados mediante el reciclaje de los residuos sólidos urbanos. Entre las políticas de mejora ambiental y paisajística se plantea el tratamiento y recuperación de escombreras y vertederos clandestinos, la repoblación forestal dispersa y la repoblación demográfica mediante la creación de poblados para jóvenes. 
Finalmente, entre las políticas de fomento agrícola se propone un completo programa de desarrollo de huertos metropolitanos (de ocio y recreo, de ayuda a la subsistencia y lotes de regeneración forestal), y se hace un repaso de los dos frenos más importantes que hoy impiden un desarrollo armónico del rústico metropolitano: la inadecuada gestión del agua, que está acabando con los regadíos, y la retrógrada estructura de la propiedad. Se proponen diversas actuaciones para superar estos dos poderosos obstáculos, planteando la transformación de entre 25 y 40.000 ha de nuevos regadíos."



REFERENCIA

Baigorri, A., (1988), "Un programa para el rústico metropolitano", en F.Fourneau y C.Gómez, eds., Agricultura periurbana / Agriculture Periurbaine, Ed. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación/ Casa de Velazquez, Madrid, 383-398

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