12.01.1995
Curso de Urbanismo y Estado del Bienestar (1995)
Curso de Urbanismo y Estado del Bienestar
Plan de Formación Continua de la Junta de Extremadura
Clave del curso: 95.11.B.12.01
Escuela de Administración Pública
28 al 30 de noviembre y 1 de diciembre de 1995
Dirigido a técnicos en urbanismo, sociología, geografía, servicios sociales y medio ambiente
de la administración autonómica
1995
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11.20.1995
El derecho a la ciudad, revisitado. La ciudad como organización física de la coexistencia (1995)
"Se me ha encomendado un difícil labor; nada menos que responder a una pregunta tan dramática como la siguiente: '¿Por qué hay que salvar la ciudad?'.Sin duda desde la arquitectura, desde la dinámica de sistemas, la economía ola ecología la ciudad ha sido ya condenada.
Y ahora se pregunta al sociólogo: ¿pero acaso alguna utilidad social justifica lapervivencia de la ciudad?. ¿Acaso los urbanitas merecen ser rehabilitados, odeben ser renovados?. Como en aquel encargo de Yahvé a su profeta: '¿peroacaso hay algún hombre justo?' . Yo podría contestar sencillamente con unosversos de Walt Whitman, el poeta del hombre corriente y de la Naturaleza:
"¡Las formas más importantes surgen!Las formas totales de la Democracia, el producto de siglos, Formas que proyectan siempre otras formas,Formas de las ciudades turbulentas y viriles,Formas de los amigos y de los hombres hospitalarios del mundo entero,Formas que vigorizan a la tierra y se unen indisolublemente con la tierra entera"
Este sencillo poema encierra todo lo que yo voy a exponer durante una hora.Es la mejor respuesta frente a los profetas del apocalipsis, que querrían reducir a cenizas las ciudades.
Whitman recorrió los campos y ciudades de la América que se convulsionaba, que modificaba profundamente sus estructuras económicas y sociales, encaminándose hacia la sociedad industrial; que recibía sucesivas oleadas de gentes de allende los mares, encaminándose hacia el mosaico multicultural que es hoy; que desarrollaba el sistema más democrático entonces conocido, como descubrió Tocqueville; que se encaminaba en suma a convertirse en la primera potencia mundial. Y allí donde fue el poeta encontró hombres y mujeres luchando por adaptarser a aquel mundo cambiante, esforzándose por construir un mundo nuevo. Percibió con extremada sensibilidad cómo esas ciudades, "turbulentas y viriles" (no creo haber leído nunca una descripción sociológica más rica, en tan sólo dos palabras, de la ciudad industrial), contenían no sólo ese "bello producto de siglos", la Democracia, y la capacidad de crecimiento permanente (las "formas que proyectan otras formas"), sino asimismo la hospitalidad hacia el extranjero, e incluso la capacidad de "vigorizar la tierra". Habrían de pasar casi cien años para que Jane Jacobs propusiese que en la ciudad está el origen, y aún la base actual, del desarrollo de la agricultura, y no al contrario. Y todavía hoy no termina de entenderse que la protección misma de la Naturaleza tiene su justificación -y su principal sosténen las ciudades.
Naturalmente, Walt Whitman observaba a las gentes, y no las teorías sobre la gente. Y describía la tierra de la eterna frontera, no el imperio omnipresente y esclerótico que hoy conocemos.
Los sociólogos, sin embargo, hacemos más caso de las teorías sobre la genteque de la gente misma. Y el mundo que hoy nos interesa seguramente tienemucho de aquélla América en construcción (o en reconstrucción, pues se estaba construyendo una nación sobre las ruinas de otros pueblos), pero es esencialmente otro, extremadamente más complejo y difícil de aprehender en unos sencillos versos. Estamos precisamente en un momento tan confuso, y decambio tan acelerado, que los conceptos y teorìas que expliquen nuestra relación con el espacio están por hacer, como están por nacer los poetas de la realidad virtual.
Por eso tan sólo voy a apuntar las que considero cuestiones fundamentales entorno a ese espacio físico de la coexistencia sobre cuya recuperación nos preguntamos.
Sobre ello yo mismo me vengo interrogando desde hace tiempo; pero no tengo una respuesta que dar, sino como mucho la simiente de nuevas preguntas. Tal vez en el coloquio podamos responder entre todos a algunas de ellas."
Referencia:
Baigorri, A. (1995), "El derecho a la ciudad, revisitado. La ciudad como organización física de la coexistencia", Conferencia en el Curso sobre Rehabilitación Urbana de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid
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11.06.1995
El hombre perplejo (1995)
Recoge la investigación cualitativa realizada como continuación de nuestro informe sobre "Mujeres en Extremadura" (1994)
"Si hubiese que sintetizar en una frase las casi veinte horas de debate que se recogen en los anexos, y de las que se han recogido aquí los aspectos más esenciales, podríamos hacerlo de esta forma: el hombre, ya derrotado como grupo moralmente hegemónico, está contando los minutos que le quedan como elemento socialmente hegemónico. E intenta aprovechar, cada vez más nervioso y asustado, el tiempo que le queda, para intentar comprender la nueva situación que se le viene encima, y adaptarse a ella.Dicho en otros términos, y según reza el título de este libro, los hombres están perplejos...pero dispuestos.En primer lugar, en todos los casos son plenamente conscientes, y lo han asumido como algo positivo, de la profundidad del cambio social que han protagonizado las mujeres. En muchos casos han acompañado y ayudado a empujar el cambio, en otros muchos les ha resultado un cambio sobrevenido, inesperado incluso, pero casi siempre lo ven, al menos, con simpatía. Y, en la mayoría de los casos, proponen que en el fondo se han visto, también ellos, beneficiados por el cambio, han visto enriquecerse su propia vida cotidiana, aliviados de una carga que sentían que no les pertenecía.Queda, ciertamente, en algunos ámbitos, la sensación de que algo se ha perdido -incluso la duda de si es un cambio a mejor-, y sobre todo son conscientes, en la mayoría de los casos, de que los resíduos culturales que quedan pesan todavía mucho, y les dificultan a diario una plena adaptación...."
Desde entonces el texto me ha dado alegrías y olvidos. Aquí, aquí y aquí me he ocupado de ello, hace siempre más de una década. Lamentablemente, las recomendaciones que hacía entonces siguen de plena actualidad, porque no se ha actuado en la línea que proponía. Así que se descubren américas, o se inventan ruedas que deberían llevar rodando muchos años.
REFERENCIA Y TEXTO
Baigorri, A. (1995), El hombre perplejo, Dirección General de la Mujer, Mérida
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10.26.1995
Comarcalización en Extremadura. Materiales para el debate (1995l
Se trata de una conferencia pronunciada en las I Jornadas sobre Ordenación del Territorio en Extremadura, organizadas por Izquierda Unida en Cáceres en 1995.
El trabajo aborda la problemática de la reordenación territorial y el concepto de comarca en Extremadura.
Crítica al concepto de comarca: Se defiende que el concepto de comarca es útil como instrumento metodológico para el análisis, pero no posee la misma universalidad como instrumento de organización político-administrativa, planificación física o desarrollo socioeconómico.
Se citan diversas experiencias de planificación territorial donde otros conceptos (provincia, mancomunidad, corredor, área metropolitana, macromunicipio, etc.) resultaron más adecuados. Se mencionan casos como el Bajo Aragón, La Siberia y La Serena extremeñas, el Somontano Norte del Moncayo, la Ribera del Ebro, Monfragüe, y la Bahía de Cádiz/Área Metropolitana de Madrid.
Se propone contraponer el concepto de mancomunidad funcional (de abajo arriba) a la comarca administrativo-política (impuesta de arriba abajo). Y para el caso de Extremadura se propone la división en la región en cuatro provincias.
10.05.1995
Comarcalización en Extremadura. Materiales para el debate (1995)
En 1995 los de IU organizaron en Cáceres unas Jornadas de Ordenación del Territorio. Escuchaban entonces todo tipo de voces, y me invitaron a exponer mi posición sobre el tema.
"En mi opinión el territorio, o por decirlo con más exactitud el ecosistema humano, en absoluto puede considerarse como un conjunto de unidades de información que podamos tomar analíticamente como si de elementos químicos se tratase, para formularlos y reformularlos a nuestro antojo. Ocurre exactamente igual que con el hombre: hoy estamos ya en disposición de tomar sus elementos físico-químicos constitutivos, su ADN, y reconstruirlo a nuestro antojo, produciendo una criatura teóricamente superior. El problema estriba en que el animal resultante ya no será un hombre, sino un monstruo; puede que adecuado para la vida en un mundo hecho a su medida, pero incapaz seguramente de insertarse en las sociedades realmente existentes.
En los países y regiones menos desarrollados hemos asistido en las últimas décadas a proyectos de ordenación territorial de este tipo, que indefectiblemente han conducido al fracaso y al conflicto social. Uno de los casos nacionales más conocidos es el de Mozambique, donde una planificación cuadriculada intentó imponerse a la fuerza a la sociedad tribal existente, mediante una política de creación de ciudades nuevas en las que se concentraba a las diversas tribus. La consecuencia ha sido una revolución social que ha causado miles de muertos. (...)
Ese análisis de la realidad debe llevarnos también, forzosamente, a hacernos algunas reflexiones políticas, por cuanto al fin y al cabo estamos tratando de conceptos que conllevan una organización política. Sin definirme a priori ni como comarcalista ni como anticomarcalista, sí que considero importante sin embargo el contraponer el concepto de mancomunidad funcional, que teniendo un origen predemocrático supone sin embargo una estructuración de abajo arriba, desde la base que en este caso son los municipios, a la comarca administrativo-política como estructura impuesta de arriba a abajo, desde el poder regional al municipal. Del mismo modo que, en términos sociológicos, cabría considerar la cuestión, todavía no superada plenamente en España, del caciquismo, y del impacto que esta estructura de poder podría tener superpuesta a una estructura políticoadministrativa comarcal. (...)
En cualquier caso, puestos a definirse en un sentido u otro, personalmente me inclinaría, eso sí sin demasiada convicción antes de realizar un estudio monográfico, por la división de la región en cuatro provincias: las capitales de las dos nuevas provincias serían Plasencia y Villa-Benito (...)"
Ref: Baigorri, A. (1995), "Comarcalización en Extremadura. Materiales para el Debate", I Jornadas de Ordenación del Territorio, Izquierda Unida, Cáceres.

